<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396</id><updated>2012-02-09T23:10:21.263-05:00</updated><title type='text'>PALABRAS PARA EL TIEMPO</title><subtitle type='html'>Siempre he creído que la escritura tiene la pretensión de perdurar en el tiempo. Mucho más allá del momento en que no estemos, las palabras permanecerán errantes, recordando la esencia de lo que fuimos en la tierra.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>44</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-2545194736884011511</id><published>2010-12-14T12:10:00.016-05:00</published><updated>2011-10-11T08:39:24.562-05:00</updated><title type='text'>Down These Mean Streets</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;(Posible traducción: &lt;i&gt;Por estas calles bravas&lt;/i&gt; o &lt;i&gt;Por estas calles ruines&lt;/i&gt;)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; line-height: normal; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal" align="center"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; line-height: normal; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;"&gt;&lt;br /&gt;Hace años tuve la fortuna de leer esta autobiografía de Piri Thomas, un joven que crece en Harlem, Nueva York, por allá en la década de los cincuenta. Para el tiempo en que el autor era un adolescente, Harlem era un barrio con enorme influencia latina. De este factor se desprenden disímiles consecuencias, generalmente cargadas de dificultad. El rigor de un ambiente violento que impone sus leyes en el espíritu de los habitant&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;"&gt;es de &lt;i&gt;“aquellas calles bravas”&lt;/i&gt; se trasluce en las páginas de este sensible relato. Sin embargo, muchas veces la violencia que asolaba las calles de Harlem tenía como origen el propio ímpetu de las familias latinas que, intentando abrirse paso en &lt;st1:personname productid="la Nueva York" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Nueva" st="on"&gt;la Nueva&lt;/st1:personname&gt; York&lt;/st1:personname&gt; de entonces, se cargaban de resentimiento y frustración. En otras palabras, lo que muestra Piri Thomas en su libro, es una Latinoamérica pequeña echando raíces en un rinc&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;ón de los Estados Unidos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; line-height: normal; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;Fue paradójico que yo, latino hasta la médula, leyese el libro en alguno de los tantos fines de semana en que me aburría de modo inverosímil en un tranquilo pueblo de &lt;st1:personname productid="la Florida" st="on"&gt;la Florida&lt;/st1:personname&gt;, donde mi única distracción consistía en hacer un solitario recorrido cultural por las bibliotecas de Palm Beach o bostezar viendo programas en el canal de Univisión. Precisamente por estar viviendo en aquel ambiente medio anglosajón y extrañar en aquella época el &lt;i&gt;“bullicio salvaje del espíritu”&lt;/i&gt; y las &lt;i&gt;“sombras dolorosas de mi patria”,&lt;/i&gt; tuve la conciencia de comparar las dos culturas que se enfrentan en el libro, y que se desafiaban en la realidad de la arena de mi propia vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; line-height: normal; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 178px; display: block; height: 283px;" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5550587645774228898" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/TQemDjkLbaI/AAAAAAAAANs/6xB9Spap9ys/s320/Down%2BThese%2BMean%2BStreets.jpg" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; line-height: normal; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; line-height: normal; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;"&gt;&lt;br /&gt;En ese tiempo triunfó el desvarío febril de mi impulso latino. Pero debo reconocer que esa victoria ocurrió no sin miedo de mi parte: la bravura de las calles de Harlem, sus fanfarronadas y los desdenes que debió sortear Piri Thomas en su época, las conocí personalmente a miles de kilómetros de Nueva York, en calles festivas donde las derrotas cotidianas de sus habitantes eran berreadas y celebradas estruendosamente en los estéreos de sus casas, amén de los alaridos y las bravatas de los borrachos que inundaban las esquinas de mi barrio. Así, sin saberlo, en un rincón andino ubicado &lt;st1:metricconverter productid="2.600 metros" st="on"&gt;2.600 metros&lt;/st1:metricconverter&gt; más cerca de las estrellas que las costas neoyorquinas, las palabras de Piri Thomas seguían contando historias al pálpito de otras experiencias. Eso hizo que me identificara plenamente con la fábula de su vida y que me dolieran sus desdichas. Pero en aquellos años yo era un ser contradictorio y en la lengua de mi alma había una sensación ambigua y palabras difusas que pugnaban por tomar forma. Si bien yo confundía el impulso con la decisión, la algarabía con la alegría y la agitación con la acción, intuía algún grado de discordia entre estos conceptos. Por eso, aunque añoraba mi ambiente latino, el relato de Thomas me incrustó una espina en el paladar con que disfrutaba sus sabores. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; line-height: normal; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; line-height: normal; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;"&gt;&lt;br /&gt;He rememorado este libro en la época actual en que reflexiono sobre los errores y los vicios de nuestra cultura. A veces un tonto nacionalismo, alimentado por los medios de información y las eficaces campañas publicitarias de la cerveza, nos dispara el orgullo patrio hacia alturas absurdas y engañosas. Pasando por alto la sensatez ganada a punta de experiencias maduradas, la emoción nacionalista nos impide la autocrítica y el consecuente crecimiento social e individual. En la plenitud de su vida, Piri Thomas encontró tranquilidad, al haber logrado romper la estructura de valores que el barrio latino le había impuesto como una marca interior: simplemente entendió que él mismo era el problema y decidió cambiar. Siendo un adulto mayor, vivía con su familia en Los Ángeles donde se dedicó a ayudar a jóvenes problemáticos a superar sus traumas y sus odios. Quizás, siguiendo el ejemplo de Thomas, en mi vida presente -ocaso de mi amada treintañez-, en la batalla interior librada por la influencia de aquellas dos culturas sale victoriosa la experiencia sensata. Alejado de los impulsos febriles de otros tiempos, el sosiego tanto interior como vital que anhelo tiene la imagen de una casa nocturna y sencilla, cobijada por un cielo apacible que me será esquivo en tanto mi estructura emocional no esté preparada para admirarlo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; line-height: normal; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;Hace un par de meses intenté encontrar el libro de Thomas en las librerías de mi ciudad, pero quizás debido a nuestra autocensura cultural, o peor aún, a la censura comercial que no hace muy visibles los libros &lt;i&gt;“worst-sellers”&lt;/i&gt;, no pude encontrarlo. Entonces escribí a la biblioteca de West Palm Beach solicitando información sobre el libro y su autor. En mi carta, a mi petición le añadí una observación que decía: &lt;i&gt;“ese libro es muy importante para mí”&lt;/i&gt;. Y con esa gentileza y eficacia características de los empleados de aquella biblioteca, antes de 12 horas me llegó la respuesta con todos los datos solicitados, incluyendo un comentario que parecía ser respuesta a mi nota personal: &lt;i&gt;“ese libro es muy importante para mucha gente”&lt;/i&gt;. Reconforta saber que en los caminos de nuestras encrucijadas interiores, somos muchos los que buscamos la senda del sosiego.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; line-height: normal; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;Recomiendo la lectura de este libro para aquellos que quieran hacer una reflexión acerca de la confrontación de nuestra propia interioridad contra ese entorno que a veces no logramos entender. Alguna vez Gandhi dijo: &lt;i&gt;“Si estás en paz contigo mismo al menos hay un lugar pacífico en el mundo”&lt;/i&gt;. Se necesita una medida justa de autocrítica para inducirnos a buscar un cambio dentro de nosotros mismos. Una idea o una postura asumida por millones de seres no constituye necesariamente una verdad. Nuestro colectivo patrio necesita con urgencia un cambio de patrones culturales y nuestro colectivo humano necesita reposar sobre estructuras emocionales diferentes. Sin embargo, aquel requerimiento de dimensiones &lt;i&gt;macro&lt;/i&gt; se inicia con una disposición voluntaria en el micro cosmos de nosotros mismos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-2545194736884011511?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/2545194736884011511/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=2545194736884011511' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/2545194736884011511'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/2545194736884011511'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2010/12/down-these-mean-streets.html' title='Down These Mean Streets'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/TQemDjkLbaI/AAAAAAAAANs/6xB9Spap9ys/s72-c/Down%2BThese%2BMean%2BStreets.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-1754296212707190306</id><published>2010-07-21T21:12:00.017-05:00</published><updated>2010-07-25T12:09:35.008-05:00</updated><title type='text'>El payaso que llora en la bañera</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Heinrich Böll, de nacionalidad alemana, recibió el Premio Nóbel de Literatura en 1972. Considero que es un premio más que merecido pues este genial escritor entregó al mundo uno de los libros más maravillosos que he leído y tal vez la novela con la que más me identifico: &lt;em&gt;Opiniones de un payaso&lt;/em&gt;. En lo personal, el capítulo 14 de esta es uno de los más bellos de la literatura universal. Y aunque digo "en lo personal", por alguna razón las personas con quienes he conversado acerca de esta novela coinciden en afirmar que las páginas del capítulo 14 son memorables. Como siempre, mis propias palabras sobran ante la fuerza de las líneas escritas por Böll.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Hoy sencillamente quise compartirles esto:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;"&lt;em&gt;La vi volver a casa de noche. A la luz de la luna el bien recortado césped parecía casi azul. Junto al garaje, ramas podadas, amontonadas allí por el jardinero. Entre la retama y las matas rojas de los acerolos, el cubo de la basura, listo para la recogida. Viernes por la noche. Ya sabría ella a qué olería la cocina: a pescado. También sabría las notas que encontraría, una de Züpfner sobre el televisor: "Tuve que irme urgentemente a casa de F. Besos, Heribert", la otra de la criada sobre la nevera: "Estoy en el cine, volveré a las diez. Grete (Luise, Birgit)."&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 212px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5496550418029881730" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/TEere7SyKYI/AAAAAAAAAM8/5UvxvtErySk/s320/VLA-Casa-noche.jpg" /&gt;Abrir la puerta del garaje, dar la luz: sobre la blanqueada pared, la sombra de un patinete y de una máquina de coser en desuso. En el rincón de Züpfner, el Mercedes probaba que se Züpfner había ido a pie: "Respirar el aire, respirar un poco de aire, aire". Barro en neumáticos y guardabarros recordaba viajes por el Eifel, discursos por la tarde ante las juventudes ("luchar juntos, resistir juntos, sufrir juntos").&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una ojeada hacia lo alto: también todo oscuro en el cuarto de los niños. Las casas vecinas con entradas de doble vía y separadas por amplios parterres. El patológico reflejo de los televisores. El padre y marido que vuelve a casa molestará como el regreso del hijo pródigo molestaría: no se degollaría ningún becerro, ni siquiera habría pollos a la parrilla; se señalaría fugazmente un resto de pasta de hígado que quedó en la nevera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los sábados por la tarde, reuniones de confraternidad, cuando los volantes de badminton saltaban por encima de la red impulsados por raquetas, cachorros de perro o de gato escapaban corriendo, volantes devueltos por una raqueta, recuperados los gatitos -"oh, qué monada"- o los perritos -"oh, qué monada"- en la puerta del jardín o a través de rendijas en el vallado. Reprimida la irritación en las voces, nunca personal: sólo de vez en cuando se sale de la impecable curva y traza arabescos en el cielo de la vecindad, siempre por motivos fútiles, nunca por los verdaderos: si un platillo se hace añicos con estrépito, un balón que rueda aplasta las flores, manos infantiles arrojan guijarros a la pintura de los coches, lo recién lavado y recién planchado es rociado por las mangueras del jardín, entonces las voces se vuelven estridentes, las voces que no pueden chillar ni por estafas ni adulterios ni abortos. "Hija, tienes los oídos supersensibles, toma una medicina".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tomes nada, Marie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La puerta de la casa se abre: silencioso y confortablemente cálido. La pequeña Mariechen duerme arriba. Así pasa el tiempo: boda en Bonn, luna de miel en Roma, embarazo, parto: rizos castaños sobre níveas almohadas. ¿Te acuerdas de cuando él nos enseñó la casa y afirmó, lleno de vitalidad: "Aquí hay sitio para doce niños"? Y cómo ahora te examina durante el desayuno, el inexpresado "¿sí?" en sus labios, y cómo gritan los sencillos correligionarios y compañeros de partido después del tercer vaso de coñac: "¡De uno a doce van once, reza la cartilla!".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se murmurea por la ciudad. Has estado otra vez en el cine, en este atardecer resplandeciente de sol, en el cine. Y otra vez en el cine, y otras veces.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 200px; DISPLAY: block; HEIGHT: 221px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5496550721077238946" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/TEerwkO53KI/AAAAAAAAANE/JDVZ2AS32Q8/s320/payaso-triste.jpg" /&gt;Toda la tarde sola en el grupo, en casa de Blothert en casa, y sólo el ca-ca-ca en los oídos, y esa vez no terminaba en "-nciller", sino en "-tólicos". Como un cuerpo extraño te zumba la palabrita en los oídos. Suena a juego de crícket, suena también un poco a úlcera. Blothert posee el contador Geiger que permite descubrir a los católicos: "Éste sí, éste no, éste sí, éste no". Como si deshojase la margarita: me quiere, no me quiere. Me quiere. Allí se examinan clubes de fútbol y compañeros del partido, gobierno y oposición, con el test católico. Igual que un distintivo racial, se busca la piedra de toque y no se la encuentra: nariz nórdica, boca occidental. Alguien la tiene con seguridad, se la ha tragado, la piedra tan codiciada, la buscada con ahínco. Es el propio Blothert, guárdate de sus ojos, Marie. Lujuria senil, ideas de seminarista sobre el sexto mandamiento, y cuando se habla de ciertos pecados, sólo en latín. In sexto, de sexto. Naturalmente, suena a sexo. Y los queridos niños. A los mayores; Hubert, dieciocho; Margret, diecisiete, les está permitido quedarse un rato, para que la charla de los adultos les aproveche. Se habla de católicos, estado corporativo y la pena de muerte, que hace surgir una curiosa llamarada en los ojos de la señora Blothert, y su voz se eleva a irritadas alturas, donde el reír y el llorar se juntan sensualmente. Has intentado consolarte con el trasnochado cinismo de izquierdas de Fredebeul: en vano. En vano intentarás irritarte con el trasnochado cinismo de derechas de Blothert. Hay una bonita palabra: nada. No pienses en nada. Ni en el canciller, ni en los católicos, piensa en el payaso que llora en la bañera, que derrama el café en sus zapatillas." &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Opiniones de un payaso. Heinrich Böll&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-1754296212707190306?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/1754296212707190306/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=1754296212707190306' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/1754296212707190306'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/1754296212707190306'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2010/07/el-payaso-que-llora-en-la-banera.html' title='El payaso que llora en la bañera'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/TEere7SyKYI/AAAAAAAAAM8/5UvxvtErySk/s72-c/VLA-Casa-noche.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-2761276403108290207</id><published>2010-06-29T11:00:00.006-05:00</published><updated>2010-07-01T00:17:29.680-05:00</updated><title type='text'>La canción del jardinero</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;"Yo no soy bailarín&lt;br /&gt;porque me gusta quedarme&lt;br /&gt;quieto en la tierra y sentir&lt;br /&gt;que mis pies tienen raíz..."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOG_video_class" id="BLOG_video-c9f702f143396725" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/get_player"&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF"&gt;&lt;param name="allowfullscreen" value="true"&gt;&lt;param name="flashvars" value="flvurl=http://v14.nonxt4.googlevideo.com/videoplayback?id%3Dc9f702f143396725%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331283391%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D6FCB782D60C1A2388F04F7C9D6BF38AEEFED1D0F.256C4592F8E2D3B1D9F5E4DBA481771802A795EF%26key%3Dck1&amp;amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3Dc9f702f143396725%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3D2Dl23MYyv9VEPOnlnU0v6F4mNzY&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;ps=blogger"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/get_player" type="application/x-shockwave-flash"width="320" height="266" bgcolor="#FFFFFF"flashvars="flvurl=http://v14.nonxt4.googlevideo.com/videoplayback?id%3Dc9f702f143396725%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331283391%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D6FCB782D60C1A2388F04F7C9D6BF38AEEFED1D0F.256C4592F8E2D3B1D9F5E4DBA481771802A795EF%26key%3Dck1&amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3Dc9f702f143396725%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3D2Dl23MYyv9VEPOnlnU0v6F4mNzY&amp;autoplay=0&amp;ps=blogger"allowFullScreen="true" /&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;María Elena Walsh es una poetisa argentina, compositora de bellísimos temas infantiles como esta &lt;em&gt;Canción del jardinero&lt;/em&gt;. Muy conocidas en otras latitudes, las canciones de esta artista ahora tienen video gracias a la idea genial de algún admirador. Poesía e infancia, cultura y existencia vital, !!qué falta hace en el mundo comprender estas asociaciones!!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-2761276403108290207?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/2761276403108290207/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=2761276403108290207' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/2761276403108290207'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/2761276403108290207'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2010/06/la-cancion-del-jardinero.html' title='La canción del jardinero'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-5826101706614095095</id><published>2010-06-17T12:58:00.010-05:00</published><updated>2010-07-01T00:11:01.621-05:00</updated><title type='text'>Ahora</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;Hace apenas un instante, por la ciudad hondísima&lt;br /&gt;oí pasar una noche de mi infancia en los campos,&lt;br /&gt;un vuelo de caballos, de iluminadas granjas&lt;br /&gt;y altos bosques de pájaros. Es como un pulso súbito&lt;br /&gt;el recuerdo, una ola de sangre que no olvida&lt;br /&gt;asciende de la bruma con ladridos de perros,&lt;br /&gt;como salvajes ancianos que ven la luna alzándose&lt;br /&gt;sobre la pleamar negra de las montañas.&lt;br /&gt;Golpea el corazón ese puño secreto,&lt;br /&gt;un viento que se burla de los años reanuda&lt;br /&gt;un silbo en las agujas del pinar y derriba&lt;br /&gt;de los negros ramajes las esferas maduras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 207px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5488799666705291778" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/TCwiN0lAWgI/AAAAAAAAAMs/jnO-AFvv6fA/s320/arboles-de-hoja-desnudos.jpg" /&gt; &lt;/em&gt;&lt;em&gt;Tan lejos, de repente, vuelve ese viento antiguo&lt;br /&gt;que desciende hacia el río, por los viejos cañones&lt;br /&gt;del Tolima, curvando las cañas, despertando&lt;br /&gt;voces sobresaltadas en los cuartos vecinos,&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;Tal vez no es más la infancia que un país ilusorio,&lt;br /&gt;una raíz que hundimos en las previas penumbras&lt;br /&gt;para sortear la vaga irrealidad del mundo,&lt;br /&gt;pero su acre ventisca llega como un milagro,&lt;br /&gt;hace crujir los muros de las casas que no existen&lt;br /&gt;y enciende sobre el páramo las increíbles voces&lt;br /&gt;de los ángeles. Vivas y huyendo por los bosques&lt;br /&gt;veo las llamas indemnes. Veo el árbol temible&lt;br /&gt;donde la enferma quiso que excavaran su tumba.&lt;br /&gt;Oigo lejos gemir los camiones nocturnos&lt;br /&gt;que cruzan rumbo a Caldas. Oigo las torpes bestias&lt;br /&gt;que devoran el apio, que enferman los sembrados.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5488799946440503186" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/TCwieGrE75I/AAAAAAAAAM0/QzKCc-3Nkls/s320/noche.jpg" /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;em&gt;Y mi noche se llena de obliteradas noches,&lt;br /&gt;se confunden en ella los pueblos de los riscos,&lt;br /&gt;los entrevistos trenes, las iglesias monstruosas&lt;br /&gt;y el sable de las fábulas vuela en fragmentos de oro&lt;br /&gt;cuando suenan los truenos y los rifles. La noche&lt;br /&gt;vasta de la ciudad asila estos espectros,&lt;br /&gt;las bifurcadas noches que atesoran sus hombres,&lt;br /&gt;ayeres que ya están en la sangre y, de pronto,&lt;br /&gt;despiertan para hundirnos en el canto o en el crimen.&lt;/em&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;em&gt;Ahora. William Ospina&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-5826101706614095095?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/5826101706614095095/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=5826101706614095095' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/5826101706614095095'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/5826101706614095095'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2010/06/ahora_17.html' title='Ahora'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/TCwiN0lAWgI/AAAAAAAAAMs/jnO-AFvv6fA/s72-c/arboles-de-hoja-desnudos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-5028733238126624023</id><published>2010-03-10T14:28:00.009-05:00</published><updated>2010-03-23T08:30:11.583-05:00</updated><title type='text'>Romance anónimo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Para los amantes de la guitarra clásica, dejo este video en el que el maestro español Narciso Yepes interpreta el bellísimo tema &lt;em&gt;Romance Anónimo&lt;/em&gt;. Hace un tiempo pensaba que ese era el nombre verdadero de esta pieza, sin embargo, indagando por la red, encontré que la autoría de esta obra musical ha sido atribuida a diversos músicos de diferentes procedencias. Probablemente el verdadero nombre sea simplemente &lt;em&gt;Romance&lt;/em&gt;, y &lt;em&gt;anónimo&lt;/em&gt; sea el calificativo que recibe dado su origen desconocido. Sea como sea, es una hermosa obra y al ser interpretada por un guitarrista de la categoría de Yepes, esta lluvia de notas adquiere una grandeza absoluta. Por demás, el video en blanco y negro ayuda a transmitir ese sentimiento suave de la melodia, invitándonos a abrir todos los sentidos para disfrutarla. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOG_video_class" id="BLOG_video-716c0af029a307ab" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/get_player"&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF"&gt;&lt;param name="allowfullscreen" value="true"&gt;&lt;param name="flashvars" value="flvurl=http://v5.nonxt6.googlevideo.com/videoplayback?id%3D716c0af029a307ab%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331283391%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D45F706AA41F49326BBFAAF1CB6BA666C83C74EEC.AC99F295C277074ACD2D74CE958D80721D3E674%26key%3Dck1&amp;amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3D716c0af029a307ab%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3DBe7Ex1C0oqzHhqa4xhyUPSOGstU&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;ps=blogger"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/get_player" type="application/x-shockwave-flash"width="320" height="266" bgcolor="#FFFFFF"flashvars="flvurl=http://v5.nonxt6.googlevideo.com/videoplayback?id%3D716c0af029a307ab%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331283391%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D45F706AA41F49326BBFAAF1CB6BA666C83C74EEC.AC99F295C277074ACD2D74CE958D80721D3E674%26key%3Dck1&amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3D716c0af029a307ab%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3DBe7Ex1C0oqzHhqa4xhyUPSOGstU&amp;autoplay=0&amp;ps=blogger"allowFullScreen="true" /&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-5028733238126624023?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/5028733238126624023/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=5028733238126624023' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/5028733238126624023'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/5028733238126624023'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2010/03/romance-anonimo.html' title='Romance anónimo'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-1306486443659379710</id><published>2010-02-11T20:25:00.016-05:00</published><updated>2010-02-26T11:32:52.643-05:00</updated><title type='text'>Un salto desde el espacio</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Tal vez sea debido a esa mezcla de encanto y temor que me inspiran las alturas que considero la hazaña que se observa en este video como una de las más grandes y osadas realizadas por hombre alguno. En el video se aprecia al Capitán de la Fuerza Aérea norteamericana Joseph W. Kittinger lanzándose desde la estratósfera, a una altura de 31.300 metros. El salto se realizó el 16 de agosto de 1960 y uno de sus objetivos era saber si los pilotos de los aviones de combate, que ya alcanzaban alturas similares, podían eyectarse desde esa distancia y en las condiciones propias de la estratósfera. Como podrán ver en el video, desde el globo de helio en que ascendió Kittinger ya se podía apreciar la curvatura de la Tierra, y el planeta azul aparece en toda su dimensión y belleza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Podemos tener una idea del valor de este capitán si consideramos que el ascenso hasta la altura indicada tardó una hora y media. En cambio, el descenso de este pionero del espacio debió tardar menos de 10 minutos pues alcanzó una velocidad máxima de 998 kilómetros por hora en caída libre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOG_video_class" id="BLOG_video-a4a5982849dfe3be" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/get_player"&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF"&gt;&lt;param name="allowfullscreen" value="true"&gt;&lt;param name="flashvars" value="flvurl=http://v11.nonxt6.googlevideo.com/videoplayback?id%3Da4a5982849dfe3be%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331283391%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D72A7965AAED6EC80B69196C51C78B5CCF47F23ED.4EA0E5CA348BC9379F226F9A54B0ED5ED053C9F%26key%3Dck1&amp;amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3Da4a5982849dfe3be%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3DjbfHXFw4R7sDg3Eoa5h9vUBRe9Q&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;ps=blogger"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/get_player" type="application/x-shockwave-flash"width="320" height="266" bgcolor="#FFFFFF"flashvars="flvurl=http://v11.nonxt6.googlevideo.com/videoplayback?id%3Da4a5982849dfe3be%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331283391%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D72A7965AAED6EC80B69196C51C78B5CCF47F23ED.4EA0E5CA348BC9379F226F9A54B0ED5ED053C9F%26key%3Dck1&amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3Da4a5982849dfe3be%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3DjbfHXFw4R7sDg3Eoa5h9vUBRe9Q&amp;autoplay=0&amp;ps=blogger"allowFullScreen="true" /&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;En abril próximo, el austríaco Felix Baumgartner saltará desde 36.500 metros de altura, tratando de batir el récord impuesto por Kittinger. Creo que es una hazaña para no perdérsela. Ojalá la transmitan por televisión, aunque me hiela la sangre el sólo imaginar un hombre mirando el planeta desde el espacio y lanzarse al vacío dando un simple paso.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Por desquiciados y suicidas que parezcan los actos de hombres como estos, hechos de esta índole son los que abren el camino de la humanidad. Hay quienes siempre quieren dar un paso y avanzar un poco más... siempre un poco más... &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-1306486443659379710?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/1306486443659379710/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=1306486443659379710' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/1306486443659379710'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/1306486443659379710'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2010/02/tal-vez-sea-debido-esa-mezcla-de.html' title='Un salto desde el espacio'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-6883963452511259994</id><published>2010-02-08T00:34:00.014-05:00</published><updated>2010-07-04T17:14:33.512-05:00</updated><title type='text'>Cultivar la huerta</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 212px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5435743054261307730" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/S2-jgg-KyVI/AAAAAAAAAK8/CEq20co1cP4/s320/sembrados+2.jpg" /&gt;Recuerdo las clases de Literatura Universal II en la universidad. Un profesor llegado de los salones de La Sorbona, amante del refinamiento y una estética extraña a nuestro mundo de mágicas tragedias, nos martillaba los lunes y los miércoles de 8 a 10 de la mañana con su desprecio por lo autóctono y sus exquisiteces aprendidas en sus madrugadas de tomar café con crema y comer un trozo de &lt;em&gt;baguette&lt;/em&gt;. Inicialmente creí que era una patología traumática del maestro o una pose intelectualoide. Sin embargo, con el tiempo fui conociendo otros profesores de la misma procedencia y entendí que era una postura generalizada de los catedráticos que regresaban del país del &lt;em&gt;champagne&lt;/em&gt; y los viñedos. En todo caso, yo cursaba el segundo semestre de mi carrera y más que las clases con muletillas en francés me robaban el corazón las caminatas por el Parkway al caer la tarde, evitando el tráfico de la carrera 30. Por aquellos tiempos añoraba la vida que me prometían la calle y la noche, por eso odiaba las teorías y los maquillajes formales que cubrían la academia. Tal vez fueran estas dos situaciones o mi vicio de leer autores contemporáneos lo que hicieron que al finalizar el semestre a duras penas pudiera pasar la materia con una nota modesta y cierto prejuicio por los clásicos franceses de los siglos XVII y XVIII. El único que salía bien librado a mis ojos era Moliére, gracias a su humor y la ligereza vital que se percibía en sus obras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero como dijo Ortega y Gasset: &lt;em&gt;“Yo soy yo y mis circunstancias”&lt;/em&gt;, y los eventos que mudan nuestra vida también se llevan caprichos de nuestra alma. Recientemente he reflexionado acerca de cuántos años de existencia gastamos en busca de aquello que queremos, menospreciando la posibilidad de obtener aquello que necesitamos. Y no hablo de necesidades básicas sino integrales. De algún modo intuitivo he considerado que muchos de nuestros anhelos son caprichos surgidos de nuestra ignorancia. Con todo esto sólo quiero decir que con los años he cambiado, o tal vez es más justo decir que la vida me ha enseñado. Y estando del otro lado de la cerca, ya no desde un pupitre sino al frente del tablero, tratando de que 30 almas jóvenes entendieran algo de los tiempos de la Ilustración, volví a dialogar con los neoclásicos franceses. Y así fue como Voltaire se me cruzó en el camino, en una época más madura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leí &lt;em&gt;Cándido o el optimismo&lt;/em&gt;, de Voltarie, por un compromiso meramente académico. Abordé el libro sin muchas pretensiones y esperando no hallar nada más que un gran bostezo, producto del prejuicio que por años tuve con la literatura neoclásica. Siempre consideré este tipo de literatura como un conjunto de libros fríos, académicos, enormes y pesados pues los había conocido cuando prefería vibrar de emoción con los románticos del siglo XIX o los realistas sociales del XX. Sin embargo, me llevé una gran sorpresa al cerrar la última página de la obra de Voltaire. Finalizado el libro, me hablaba la voz de sus diferentes personajes, principalmente la de los dos filósofos que intentan influenciar al protagonista: Pangloss, el optimista y Martín, el pesimista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El argumento de la novela es muy sencillo. Cándido es un joven que crece en un castillo de Westfalia y, bajo la tutoría del filósofo Pangloss, aprende que vive en el mejor de los mundos posibles y que todo en el universo marcha como debiera. Posteriormente, el joven es expulsado de su reino de cristal y enfrenta diferentes azares y adversidades, razón por la cual cuestiona las enseñanzas aprendidas. Ahí es donde aparece Martín, el pesimista. Este hombre considera que nada en el mundo vale la pena pues Dios ha entregado el mundo a algún ser maléfico. Según Martín, no hay nación que no busque la ruina de la otra ni familia que no quiera destrozar a sus vecinos. Y así transcurre la vida de Cándido: entre el optimismo inculcado, los azares vividos y el pesimismo cotidiano. Al final del libro, cansados de errar por el mundo y luchar contra la vida, los tres personajes encuentran un sabio turco, un campesino, quien les aconseja trabajar pues &lt;em&gt;“el hombre no fue hecho para la holgazanería”&lt;/em&gt;, además, dice el sabio, el trabajo aleja tres grandes males del hombre: el aburrimiento, la necesidad y los vicios. Después de escuchar estas sabias palabras Cándido decide comprar un terreno y cultivar su propia huerta. Al final de libro, los filósofos siguen razonando, buscando razones para el mundo terrenal y el ultraterrenal, a lo cual Cándido responde respetuoso: &lt;em&gt;“Eso está muy bien”&lt;/em&gt; –dice cuando Pangloss comienza a filosofar sobre el origen del trabajo –&lt;em&gt;“pero debemos cultivar nuestra huerta”&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 214px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5435743165110258402" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/S2-jm96niuI/AAAAAAAAALE/6am1wLOeb5Q/s320/sembrado.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Este libro sencillo y sus consideraciones sin adornos me calaron muy hondo, después de tantos años en que, como Cándido, vagué por las incertidumbres y viví escuchando el optimismo por un oído y el pesimismo por el otro. Dentro del conocimiento intuitivo que adopté desde hace cierto tiempo, algunas sabidurías son confirmadas. Eso me ocurrió con la idea del trabajo -que no el empleo-: desde hace algunos años comencé a considerar que el amor al trabajo era una de las decisiones más sabias que podía tener el hombre. En la vida todo puede fallar: familia, pareja, amigos, “Dios”…. pero el trabajo invariablemente siempre da sus frutos. La razón es muy sencilla, la ley universal de causa y efecto, o la ley espiritual de la siembra y la cosecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como quiera verse, desde el punto de vista científico (ley de causa y efecto) o desde la perspectiva bíblica (&lt;em&gt;“todo lo que el hombre sembrare, eso también segará”&lt;/em&gt;), el amor al acto de la siembra, es un noble sentimiento que acarrea altas recompensas. Lamentablemente en el mundo productivo mucha gente no ha discernido lo suficiente para encontrar la diferencia entre el empleo y ese acto de sembrar llamado trabajo. Si bien, es inevitable para la mayoría de nosotros depender de un empleo, también es cierto que se nos hace necesario trabajar en nuestra propia huerta, sembrando los árboles que queremos ver florecer en nuestra vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho, la lógica metafórica es esa: la huerta es nuestra existencia y nuestros actos son semillas. No importa si nuestro terreno es una empinada cuesta o una plácida llanura, nuestra responsabilidad es sembrar y cultivar la huerta. En lo que a mí se refiere, necesité 36 años de vida y muchas caídas desde el asno, camino a mi Damasco personal, para comprender palabras que están escritas desde hace milenios: &lt;em&gt;“todo lo que el hombre sembrare, eso también segará”&lt;/em&gt;. Soy un Saulo en camino de llamarme Pablo, y espero ser tan humilde y sensato como ese gran hombre. No reniego de mi ruta, el sendero de aquellos que nacimos sin una semilla de mostaza en nuestras manos está lleno de piedras y tropiezos. Lo importante ahora es saber caminar derecho, guiado por esa fe que ocasionalmente prefiero llamar intuición para limarla de asperezas religiosas. En la plenitud de mis 30 ya despunta el horizonte de los 40, y no es el peso de la edad en números sino la claridad que me ha otorgado una vida de experiencia la que me induce a cultivar mi propia huerta.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-6883963452511259994?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/6883963452511259994/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=6883963452511259994' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/6883963452511259994'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/6883963452511259994'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2010/02/cultivar-la-huerta.html' title='Cultivar la huerta'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/S2-jgg-KyVI/AAAAAAAAAK8/CEq20co1cP4/s72-c/sembrados+2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-1352035481165190461</id><published>2009-08-24T19:58:00.007-05:00</published><updated>2010-02-26T11:22:30.503-05:00</updated><title type='text'>La verdadera paz</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Muchas veces me he puesto a pensar si mi posición frente a la vida es correcta o sólo es un error surgido de una mezcla de experiencias de todo índole. ¿Hasta qué punto lo que pienso y creo está mediado por el prejuicio? Khalil Gibrán decía que sólo se es libre cuando deja de hablarse de la libertad como una meta. En este sentido, la libertad no es un horizonte hacia el cual debemos caminar sino precisamente ese sentimiento y esa actitud con la que caminamos. ¿Mi vida va hacia la libertad o vivo libremente? ¿Quiero ser o realmente soy? Dilucidar una respuesta para la eterna e inconclusa pregunta de qué es el ser humano y cuál es su meta fue un dilema que abandoné hace tiempo, acomodado y apaciguado bajo un cielo individual que me decía que me bastaba con aceptarme a mí mismo y afirmarme en el conocimiento de lo que sé que soy, complementado con la intuición de lo que creo ser. No quiero caer en juicios morales ni maniqueos pero debo decir que es una buena posición. Esa mezcla de razón, intuición, experiencia y conocimiento me brinda tranquilidad y me aclara el paisaje que camino. No importa si es una turbia noche o un día soleado, el sentido de aceptación de mí mismo me hace marchar con la cabeza en alto y el pecho despejado. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 219px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5442588247951149874" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/S4f1LOnYCzI/AAAAAAAAAMU/z40-T-GoeNQ/s320/atardecer+hermoso.jpg" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sin embargo, dada mi naturaleza inconforme y tal vez ayudado por una de de esas paradojas que habitan al ser humano, encuentro que mi aceptación personal corre el riesgo de volverse sólo una impostura. El sentido de querer más, de buscar más, la certeza de que la belleza de la vida no está en sólo en encontrar oasis temporales en el camino sino también en el hecho de nunca detenerse -nunca dejar de sentir, nunca dejar buscar la plenitud humana en distintos espacios y momentos-, es una fascinación que se va volviendo esquiva en el proceso de construir un vivero para que habite mi auto aceptación. No es tan difícil crear las condiciones para encontrarnos a nosotros mismos y querernos como somos, basta alejar algunas cosas y escucharnos, basta distanciar algunas personas y con ellas se marchan los conflictos. Pero, como han dicho muchos, la paz es mucho más que la ausencia de la guerra: es fácil ser bueno cuando todo está bien y ser generoso en la abundancia. En esta medida, dado que el universo jamás se detiene ni se detendrá, la existencia del ser humano estaría condenada a bondades temporales seguidas por actos justificados de barbarie. Esta sería sólo una repetición del modelo histórico que hemos construido: a una guerra prosigue un periodo de calma suficientemente para rearmarse e iniciar otras batallas. Y de algún modo habría que reconocer que esta dinámica humana está acorde con la existencia científica del universo. Todo el tiempo hay estrellas que mueren y otras que nacen, galaxias que colapsan y otras que se forman. Por eso, considero que el referente del hombre histórico –aquel que batalla contra el monstruo de turno que se cruza en su camino- es el mejor que se puede tener.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no siempre mis pies están posados sobre el suelo y mi corazón en vuelo me pide despegar mi cuerpo de la tierra; no es sensato pero es humano. Y según la intuición con la que vivo, estos despliegues de sueños me acercan a la trascendencia y me prometen el retorno a un hogar universal, en estrellas más lejanas que las explicadas por los astrónomos. En confusas sensaciones y en imágenes de niebla, algunas mañanas atrás desperté, más que con la idea, con el sentimiento que un grandísimo hombre –un gigante en todos los sentidos- expresó con una sencilla oración hace casi un par de milenios. &lt;em&gt;“Mi paz os dejo, mi paz os doy, yo no os la doy como el mundo la da”&lt;/em&gt;. La búsqueda de una paz que vaya más allá de necesidades humanas satisfechas o en reposo, el deseo de vibrar en armonía con todo aquello que veo y que no veo, y sentir satisfacción en algún rincón de mi ser trascendente son anhelos que comienzan a marcar el sendero que quiero recorrer en los años que me quedan en la Tierra. Hoy tengo el recuerdo de épocas de búsquedas teológicas y se me hace necesario superar los venenos religiosos y sus sesgos doctrinarios. Si logro filtrar credos y astutas palabrerías a las que la ignorancia erigió altares, me encuentro frente a frente en el espejo con un devoto sin Dios, un creyente que no tiene en qué creer pero que intuye que hay algo -o alguien- en quien se puede confiar. Estas sensaciones y recuerdos son las que me hacen desear esa paz que no es de este mundo y cuyo rastro sólo lograré mediante el desalojo de mi cómoda tranquilidad personal impostada de paz interior. Debo reconocer que disfruto del maquillaje pacífico que brilla en mi vida, y no es el tedio ni el vacío el que hoy me hace caminar. De algún modo que aún no comprendo totalmente diría que por fin ahora puedo iniciar una búsqueda respetable y establecer relaciones no surgidas de la necesidad. Por fin puedo edificar algo digno, surgido de la voluntad y no de la urgencia de superar dificultades. Me complazco en mí mismo en medio de mi paz terrena, pero quiero superar esa complacencia. Un camino más allá del derrotero que transito; un sol más brillante, oculto tras el sol que ya me alumbra; un cielo más azul y más apacible –cielo, a su vez, de ese cielo que soñamos- me llaman con sonidos que me vibran en el corazón. Por ahora, el inicio del sendero que me llevará hacia esa verdadera paz es un solo una frase que hace semanas me persigue en medio de las nostalgias intermitentes que llegan sin aviso: &lt;em&gt;“Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón y encontraréis reposo para vuestras almas”&lt;/em&gt;. Sé que el camino está dentro de mí.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-1352035481165190461?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/1352035481165190461/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=1352035481165190461' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/1352035481165190461'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/1352035481165190461'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2009/08/la-verdadera-paz.html' title='La verdadera paz'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/S4f1LOnYCzI/AAAAAAAAAMU/z40-T-GoeNQ/s72-c/atardecer+hermoso.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-1401889209146926025</id><published>2009-03-08T10:14:00.014-05:00</published><updated>2010-02-11T20:54:31.881-05:00</updated><title type='text'>Un horizonte que comienza en tu jardín</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Hace 25 años esta hermosa canción del compositor y cantante chileno Fernando Ubiergo ganó el Festival OTI, celebrado en México. Al parecer estuvo inspirada en la guerra fría, ese permanente y amenazador mostrar de dientes que mantenían las dos superpotencias de entonces: USA y URSS. Creo que pocas canciones como esta logran transmitir una sensación o un pensamiento que conjuga todos los amores que puede experimentar el ser humano. Desde el amor &lt;em&gt;filho &lt;/em&gt;(el familiar), pasando por el amor &lt;em&gt;eros&lt;/em&gt; (entre un hombre y una mujer) hasta vislumbrar ese amor &lt;em&gt;ágape&lt;/em&gt; (el amor universal) que tanta falta hace en este mundo, la canción plantea las preguntas y proyecta las imágenes de vida que tuvimos muchos de los que nacimos en la década de los 70´s. Mezcla de diferentes preocupaciones y circunstancias que conformaron el contexto histórico de los años 80, esta canción me recuerda eventos sociales y lejanos pero también experiencias personales. Me gustó mucho desde niño pero estuvo extraviada por años en el cajón de la vida en que olvidamos tantos bellos recuerdos. Hace algunos meses la encontré de nuevo y, según los días o las épocas, no dejo de elevarme en sentimientos cuando palpitan en el aire algunas de sus frases: &lt;em&gt;"...siento que existe un horizonte que comienza en tu jardín..."&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Hace más de dos décadas que escuché esta canción por primera vez, y el tiempo y la experiencia han confirmado algunas de sus voces sentenciosas &lt;em&gt;("...unos arriba, otros abajo, nadie quiere la mitad...")&lt;/em&gt; Sin embargo, a mediados de mi treintañez hay preguntas de la canción que alguna vez fueron sólo un verso para cantar en una sala confortable, pero que ahora constituyen acertijos universales con los que me levanto algunos lunes lluviosos o dudas con que interrogo a la noche sabatina. Hay preguntas cuyas respuestas escapan a la comprensión humana: &lt;em&gt;"¿por qué la noche se hace corta cuando aún quiero soñar?"&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El nombre de la canción es &lt;em&gt;Agualuna&lt;/em&gt;, espero la disfruten.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOG_video_class" id="BLOG_video-aba5dd2ebf5b13f" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/get_player"&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF"&gt;&lt;param name="allowfullscreen" value="true"&gt;&lt;param name="flashvars" value="flvurl=http://v15.nonxt1.googlevideo.com/videoplayback?id%3D0aba5dd2ebf5b13f%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331283391%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D1D89172804E85134ADBF2719FF847E6F7E52C13F.E0E53AAAD7F71D8E5EC49609C298EDB97A13A61%26key%3Dck1&amp;amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3Daba5dd2ebf5b13f%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3Dv-3uZhbrIvI2RaagP7kZdRbOMEE&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;ps=blogger"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/get_player" type="application/x-shockwave-flash"width="320" height="266" bgcolor="#FFFFFF"flashvars="flvurl=http://v15.nonxt1.googlevideo.com/videoplayback?id%3D0aba5dd2ebf5b13f%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331283391%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D1D89172804E85134ADBF2719FF847E6F7E52C13F.E0E53AAAD7F71D8E5EC49609C298EDB97A13A61%26key%3Dck1&amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3Daba5dd2ebf5b13f%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3Dv-3uZhbrIvI2RaagP7kZdRbOMEE&amp;autoplay=0&amp;ps=blogger"allowFullScreen="true" /&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-1401889209146926025?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='enclosure' type='video/mp4' href='http://www.blogger.com/video-play.mp4?contentId=aba5dd2ebf5b13f&amp;type=video%2Fmp4' length='0'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/1401889209146926025/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=1401889209146926025' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/1401889209146926025'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/1401889209146926025'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2009/03/un-horizonte-que-comienza-en-tu-jardin.html' title='Un horizonte que comienza en tu jardín'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-7745445297144660520</id><published>2008-12-14T15:55:00.017-05:00</published><updated>2011-10-11T09:25:32.888-05:00</updated><title type='text'>Otro tiempo vendrá distinto a éste</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Desde hace un tiempo he decidido vivir en la ignorancia de la inmediatez. Cansado de ser un voraz consumidor de información de último momento, yo era uno de los que corría al televisor tan pronto como resonaba en la habitación la alarma que anunciaba noticias importantes y de última hora del noticiero de alguno de los canales privados de mi país. Instruido en una época que amaestraba a los ciudadanos bajo la falsa promesa de la educación como puente hacia mejores condiciones de vida y cercanía de los sueños, también creí en el espejismo de los datos y el conocimiento aparente. Y bien lo dijo Walter Benjamin, lo valioso de la información es la novedad. Por eso no es de extrañar que esta generación viva bajo algunos estigmas propios de una era de sobre abundancia de información: una memoria vacía y una adicción a todo lo que sea nuevo, no importa si absurdo. Como nunca he sido hombre de modas, -no me importa si Shakira compró casa, o si Britney Spears cambió de esposo, ni tampoco si a la beldad de la telenovela del momento se le cayó el tacón de su zapato-, y como a los noticieros colombianos les pasó lo del pastorcito mentiroso, a quien a fuerza de anunciar a gritos una mentira nadie volvió a creerle aunque dijera una verdad evidente, decidí delegar en mis conciudadanos la tácita pero meritoria tarea de seleccionar, entre retazos de farándula y goles dominicales, las noticias dignas de recuerdo y discusión. No son muchas en esta época, sobre todo porque a ellos mismos les llega el material ya seleccionado por la autocensura de los medios que buscan crear la sensación de que Colombia es un paraíso artificial donde existe un gobierno que imparte una justicia más sabia que la del propio rey Salomón y lucha contra la pobreza con más denuedo que &lt;a href="http://www.cristomorfosis.com/biografias/biografia-de-chris-gardner"&gt;Chris Gardner&lt;/a&gt;. En todo caso, mis conciudadanos cumplen muy bien su tarea y yo me ahorro tiempo: lo verdaderamente importante siempre termina siendo comentario de pasillo, chisme de salón, consuelo lingüístico para soportar el tráfico de la tarde…. Aunque también es necesario decir que en ocasiones me he visto socorrido por algún periodista honesto o con arrebatos de profesionalismo. Así fue como pude mirar más allá de la perspectiva masiva y comprender que la noticia de un niño, a quien su propio padre ordenó asesinar, fue la rastrera estrategia con que el gobierno colombiano intentó encubrir para la memoria la noticia de trece jóvenes de Soacha asesinados por soldados del Ejército de Colombia. La excusa era que estaban en combate pero ya se demostró que esto es falso. Y como los colombianos gustamos de introducir a nuestra lengua eufemismos para referirnos a los trágicos momentos de la historia, en el argot popular y de los medios esta bajeza militar se conoce como &lt;em&gt;falsos positivos&lt;/em&gt;. No han sido los primeros pero tampoco serán los últimos en tanto que el Mesías que nos gobierna haya culminado su tarea de desahogar su resentimiento personal, aprovechando el trono que la ignorancia y el egoísmo le han construido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me he ido lejos en la disertación pero por alguna razón no he podido evitarlo. Todo delincuente tiene en su vida un momento de honradez, y aunque yo considero que un blog es algo así como un diario personal de aquello que puede hacerse público, tal vez hoy tuve un arrebato de sentido social, algo que desde hace años, al comprobar lo dolorosa que es la ingratitud humana, me he negado a tener. Pero siempre he tratado de ser coherente con lo que pienso, incluso con mis convicciones egoístas. Por eso es necesario aclarar que toda esta reflexión –o justificación- sobre mi permanente desinformación, no tiene otro propósito que expresar la sorpresa que sentí hoy, casi acabando el año, al enterarme a través de otro blog que el magnífico poeta español Ángel González murió el 12 de enero del presente. Viví 11 meses en la ignorancia, y aunque no siento vergüenza literaria por ello, sí me estremece pensar que no me hubiera dado cuenta que en todo este año, en el mundo, faltaba una voz que me alimentaba el alma. A veces mucha cosas confluyen en la vida y muchas historias se cruzan para que alguien pueda escribir una sola línea. Y siendo fiel a esta idea, quiero rendir un pequeño homenaje al desaparecido poeta español y rememorar un hermoso poema suyo, cuyo primer verso, en la confluencia del azar, puede ser una promesa de mejores vientos para el destino de la gente corriente de mi generación: &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5279755263336624754" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 235px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/SUV1cEwtsnI/AAAAAAAAAKM/kv_g63nEzKI/s320/Angel_Gonzalez.jpg" border="0" /&gt; &lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Otro tiempo vendrá distinto a éste.&lt;br /&gt;Y alguien dirá&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;«Hablaste mal. Debiste haber contado&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;otras historias:&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;violines estirándose indolentes&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;en una noche densa de perfumes,&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;bellas palabras calificativas&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;para expresar amor ilimitado,&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;amor al fin sobre las cosas&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;todas».&lt;br /&gt;Pero hoy,&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;cuando es la luz del alba&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;como la espuma sucia&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;de un día anticipadamente inútil,&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;estoy aquí,&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;insomne, fatigado, velando&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;mis armas derrotadas,&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;y canto&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;todo lo que perdí: por lo que muero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro tiempo vendrá distinto a éste. Ángel González&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-7745445297144660520?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/7745445297144660520/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=7745445297144660520' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/7745445297144660520'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/7745445297144660520'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2008/12/otro-tiempo-vendr-distinto-ste.html' title='Otro tiempo vendrá distinto a éste'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/SUV1cEwtsnI/AAAAAAAAAKM/kv_g63nEzKI/s72-c/Angel_Gonzalez.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-7430540038412386311</id><published>2008-12-01T11:31:00.024-05:00</published><updated>2011-10-11T09:31:27.016-05:00</updated><title type='text'>Días idénticos a nubes</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/STRkjpKXkmI/AAAAAAAAAHI/i6eVgX4Pe50/s1600-h/El%2520cazador%2520de%2520nubes-5.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5274951627065234018" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/STRkjpKXkmI/AAAAAAAAAHI/i6eVgX4Pe50/s320/El%2520cazador%2520de%2520nubes-5.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div align="justify"&gt;Lluvias torrenciales y soles feroces se han cernido sobre esta desamparada porción de tierra andina. Acciones humanas que evidencian una codicia sin límites ni explicación han convulsionado nuestros corazones y el entorno tangible y social en el que la solidaridad es sólo una palabra de diccionario. Inundaciones y estafas, sequías y hombres muertos por obra de su hermano planetario, clima ilógico y acciones humanas sin sentido. Todo esto han sido las líneas que dibujan el panorama de nuestro reciente tiempo. Y desde allí, desde lo externo natural pero también desde la realidad fabricada por el hombre según sus ambiciones, busqué justificar las sensaciones mudables que vagaban por las tardes de estas semanas y estos días. También admití la posibilidad de que es simplemente el carácter variable de la existencia terrena la que nos sumerge en días tan cambiantes que muchas veces las horas de ayer parecen lejanísimos recuerdos de una vida forastera, cuyas memorias llegan a nosotros como un accidente metafísico. Y ni hablar de los sentimientos que provoca el mañana incierto. Y cuando digo mañana no hablo del futuro sino de las horas que siguen a los instantes dormidos de esta luna.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5274951930025692258" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 225px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/STRk1RxxTGI/AAAAAAAAAHQ/MJUnTI5fviU/s320/cumulonimbus5_small.jpg" border="0" /&gt; &lt;div align="justify"&gt;Los días cambiantes de la adolescencia ya fueron cantados por Cernuda, esculpidos maravillosamente en un poema que inicia con un hermoso verso (&lt;em&gt;“Adolescente fui / en días idénticos a nubes”&lt;/em&gt;) Sin embargo, la marcha del mundo, y acaso la del universo, ha contribuido a aniquilar la posibilidad de una constancia o permanencia de días transparentes. Cuando se va la adolescencia en nuestras vidas, muchos creen que con ella se alejan los días móviles, las horas que empujamos con la impaciencia de nuestra sangre y la pulsión de unos sentidos tan jóvenes que ansían devorar el mundo. Muchísimas noches del pasado creí que en el misterio de la madrugada estaba oculto el secreto de la vida, y entonces me embriagué en bares y caminé peligrosamente por calles que guardaban historias y enigmas sólo captables por intuición, nunca por entendimiento. También pensé que la vida podía hablarme a través del aire crepuscular, gastando pasos por la ciudad en aquellos momentos en que la prisa de la mayoría de personas no les permitía percibir una esencia que se filtraba por entre el ruido de motores y se alejaba hacia las esquinas de barrios populares y parques poco concurridos. Pero lo profundo de la nocturnidad y de la ligereza de la tarde fue desapareciendo con el tiempo bajo una sombra de sensatez que primero se colaba por las experiencias, modificando mi pensamiento, y luego se metió por las ventanas de las casas donde he vivido y me sumió en el sopor de la prudencia, haciéndome cerrar las puertas a la calle en horas mucho más tempranas que cuando era adolescente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con este breve recuento sólo quiero recordar que la adolescencia me llevaba a proyectar horizontes y no importaban los prejuicios. La vida era un inmenso camino que invitaba a recorrerlo, pero muchas veces tenía más emoción transitar por trochas paralelas. Sin embargo, luego vino la adultez y trajo consigo muchas máscaras: la cobardía disfrazada de prudencia, la madurez que oculta una pereza existencial, el prejuicio que se viste de actitud radical. Pero la vida es un río y siempre marcha. Por eso, sin pensarlo, las semanas –tal vez los meses- anteriores me han envuelto en días cambiantes, en horas de catarata que me hicieron dimensionar vivencias, tiempos y distancias. Esperas como nubes dormidas en un cielo detenido; incertidumbres negras cargadas de latidos fuertes del corazón; cambios precipitados e imprevistos que rugieron como truenos; vacilaciones leves como lloviznas pasajeras en una mañana de sábado; pero también brumas diáfanas que estaban allí solamente para suavizar un sol que me calentaba el alma; deseos pasajeros y móviles; sueños que volaban como un rebaño de algodón cósmico que me hizo –y me hace- mirar hacia otras latitudes donde me esperan otros domingos y otros vientos….. Todo eso viví en pocas semanas…... Y si bien, mi adolescencia terrenal está lejana, pérdida en una distancia que ya comienza a medirse por décadas, recientemente he vivido días idénticos a nubes. Y la voz de ese universo que me habla, me dice que esos instantes profundos sólo vislumbran su infinitud desde la adolescencia universal, desde ese eterno periodo de tiempo que, a su vez, es parte de una eternidad mayor; etapa de una existencia que inició antes de mi nacimiento y se prolonga, y continuará prolongándose -gracias a esa materia invisible que habita el comos y compone nuestra alma-, más allá de los pulsares, de las galaxias lejanas, del tiempo plano y el espacio curvo que ni científicos ni místicos han logrado descifrar.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5274952572037479250" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 213px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/STRlapdTu1I/AAAAAAAAAHo/liR_pza5f8w/s320/cirrocumulus1_small.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-7430540038412386311?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/7430540038412386311/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=7430540038412386311' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/7430540038412386311'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/7430540038412386311'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2008/12/das-idnticos-nubes.html' title='Días idénticos a nubes'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/STRkjpKXkmI/AAAAAAAAAHI/i6eVgX4Pe50/s72-c/El%2520cazador%2520de%2520nubes-5.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-1880927074626206814</id><published>2008-07-17T06:33:00.006-05:00</published><updated>2010-02-11T20:53:42.248-05:00</updated><title type='text'>Manantial de corazón</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Sencillamente hay días así. Hay mañanas de una resaca desconocida en que, como dice esta canción de Yordano,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;"me miro en el espejo y veo a un hombre joven&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;cuando en realidad me siento como de cien años..."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;sin mayores explicaciones, hoy parece ser uno de esos días. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOG_video_class" id="BLOG_video-cbe885a09ca41f40" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/get_player"&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF"&gt;&lt;param name="allowfullscreen" value="true"&gt;&lt;param name="flashvars" value="flvurl=http://v6.nonxt5.googlevideo.com/videoplayback?id%3Dcbe885a09ca41f40%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331283391%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D21B8D22FE38DCB4329F411B1B46E4CD49095007B.2A4ABF4353037F88093851BF8BFD3FE3937B1910%26key%3Dck1&amp;amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3Dcbe885a09ca41f40%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3DapfKbBGe5kxse0F-Y44L4IAKbW0&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;ps=blogger"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/get_player" type="application/x-shockwave-flash"width="320" height="266" bgcolor="#FFFFFF"flashvars="flvurl=http://v6.nonxt5.googlevideo.com/videoplayback?id%3Dcbe885a09ca41f40%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331283391%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D21B8D22FE38DCB4329F411B1B46E4CD49095007B.2A4ABF4353037F88093851BF8BFD3FE3937B1910%26key%3Dck1&amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3Dcbe885a09ca41f40%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3DapfKbBGe5kxse0F-Y44L4IAKbW0&amp;autoplay=0&amp;ps=blogger"allowFullScreen="true" /&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-1880927074626206814?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='enclosure' type='video/mp4' href='http://www.blogger.com/video-play.mp4?contentId=cbe885a09ca41f40&amp;type=video%2Fmp4' length='0'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/1880927074626206814/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=1880927074626206814' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/1880927074626206814'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/1880927074626206814'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2008/07/manantial-de-corazn.html' title='Manantial de corazón'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-6691159749451884555</id><published>2008-07-13T22:34:00.013-05:00</published><updated>2008-07-27T19:54:24.831-05:00</updated><title type='text'>Leaving Las Vegas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;La razón nunca llega a saberse pero se sospecha de una gran desilusión, lo cierto es que Ben Sanderson, el protagonista de &lt;em&gt;Leaving Las Vegas&lt;/em&gt;, decide que ha de morir por su propia voluntad. Para ello, vende todo lo que tiene y viaja a la ciudad de Las Vegas con ese único fin. No me interesa explicar porqué me gusta la película, ni siquiera lo entiendo en realidad, a no ser por alguna de esas intuiciones con las que es delicioso –y muchas veces necesario- vivir. Sin embargo, sí es claro que admiro la descomunal autodeterminación del personaje: decide acabar con su vida a paso lento y bebiendo gota a gota cada sorbo de licor y desesperación. Vivir la vida en su intensidad a veces denota un grado de autodestrucción; es obvio que la intensidad no ha de confundirse con la plenitud. A esta conclusión se puede llegar si se considera que John O´Brien, autor del libro que dio pie a la película, tomó el mismo rumbo del personaje de su obra y decidió quitarse la vida sólo dos semanas después de firmar el contrato con que autorizaba la película. Sanderson y O´Brien, un personaje de ficción y un hombre real, dos seres con la misma naturaleza que llevan al extremo el sentimiento de dignidad frente a una desilusión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una lástima que sea tan difícil conseguir el libro. Sin embargo, tuve la fortuna que una entrañable amiga me lo regalara. Ese agradecimiento quedara por siempre. Aunque la película me parece excelente, como suele ocurrir, el libro es mejor que la película. Es una historia más completa, salpicada con frases llenas de una sabiduría desoladora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un complemento fuerte de la película es la ambientación que logra la canción &lt;em&gt;Angel Eyes&lt;/em&gt;, de Sting. Su música y su letra realmente transmiten el sentimiento de la película. Aquí va un buen trailer de la película y dos estrofas de la canción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOG_video_class" id="BLOG_video-ff0c427bbf6c5910" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/get_player"&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF"&gt;&lt;param name="allowfullscreen" value="true"&gt;&lt;param name="flashvars" value="flvurl=http://v3.nonxt1.googlevideo.com/videoplayback?id%3Dff0c427bbf6c5910%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331283391%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D39BB8B34A2E00B55FC79016C7F800081346009A.40383BAEC4D5D93F51393323361FA9DC3C2D5263%26key%3Dck1&amp;amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3Dff0c427bbf6c5910%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3D2CQA8K0FoCs8_lJjnUhDWEZxNt8&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;ps=blogger"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/get_player" type="application/x-shockwave-flash"width="320" height="266" bgcolor="#FFFFFF"flashvars="flvurl=http://v3.nonxt1.googlevideo.com/videoplayback?id%3Dff0c427bbf6c5910%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331283391%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D39BB8B34A2E00B55FC79016C7F800081346009A.40383BAEC4D5D93F51393323361FA9DC3C2D5263%26key%3Dck1&amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3Dff0c427bbf6c5910%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3D2CQA8K0FoCs8_lJjnUhDWEZxNt8&amp;autoplay=0&amp;ps=blogger"allowFullScreen="true" /&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;em&gt;Have you ever had the feeling&lt;br /&gt;That the world's gone and left you behind&lt;br /&gt;Have you ever had the feeling&lt;br /&gt;That you're that close to losing your mind&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;em&gt;(Alguna vez tuviste la sensación&lt;br /&gt;de que el mundo se ha ido&lt;br /&gt;y te ha dejado atrás .&lt;br /&gt;Alguna vez tuviste la sensación&lt;br /&gt;de que estás así de cerca de perder tu cabeza )&lt;/p&gt;&lt;/em&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;em&gt;You look around each corner&lt;br /&gt;Hoping that she's there&lt;br /&gt;You try to play it cool perhaps&lt;br /&gt;Pretend that you don't care...&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;em&gt;(Miras alrededor en cada esquina&lt;br /&gt;esperando que ella esté allí.&lt;br /&gt;Tratas de no emocionarte, talvez&lt;br /&gt;pretender que no te importa ...)&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;em&gt;Angel Eyes. Sting&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-6691159749451884555?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='enclosure' type='video/mp4' href='http://www.blogger.com/video-play.mp4?contentId=ff0c427bbf6c5910&amp;type=video%2Fmp4' length='0'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/6691159749451884555/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=6691159749451884555' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/6691159749451884555'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/6691159749451884555'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2008/07/leaving-las-vegas.html' title='Leaving Las Vegas'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-6633114347135053129</id><published>2008-06-22T14:42:00.020-05:00</published><updated>2009-02-20T02:10:07.249-05:00</updated><title type='text'>El lado oscuro de nosotros mismos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Tal vez sean los días lluviosos, los domingos cercados por las nubes que se cierran sobre los cerros orientales de Bogotá, y entonces cuando miro hacia el cielo me siento dentro de una bóveda brumosa que aprisiona el cuerpo y el ánimo. Debe ser un sentimiento colectivo porque cuando llamo algún conocido resulta que se queja de las tardes opacas y de cierta desesperanza. En mis reflexiones ya he transitado por la culpa que recae en la época, en el país, en la edad, en una educación que nos prepara para que una vida que no es…. En realidad hay momentos en que no importan las causas y, cuando es mucha la desesperanza, ni siquiera importa la salida. Hace unos años un farsante metafísico –de esos que mueve masas a punta de tocar emociones- me dijo unas palabras muy ciertas: “Tiene que sacar petróleo del desierto”. Quienes vivimos en países tercermundistas estamos acostumbrados a hacerlo, y tal vez no nos damos cuenta. Sin embargo, estos días de lluvia, -también de un mesías infalible rigiendo nuestros destinos desde un barrio colonial, de medios de comunicación que mienten y engañan para sostener al mesías, de verdades que duran veinticuatro horas, y de guías espirituales que llenan sus bolsillos y cuentas bancarias gracias al desespero de la masa-, es conveniente recordar nuestra habilidad de sobrevivir los áridos desiertos de los días y la vida. Suena paradójico que una época de lluvias nos sumerja en un desierto, pero es que la tristeza tiene muchos nombres. Para mí, no vale la pena buscar causas, y la ciencia aún no ha encontrado la forma de cambiar controladamente el clima del planeta, salvo el infortunio del calentamiento global en que vivimos. Hoy es domingo y llueve, y por eso preferí quedarme la tarde en el apartamento tomando un café mientras nostalgiaba un rato. Entonces me encontré estas escenas-poemas de &lt;em&gt;El lado oscuro del corazón&lt;/em&gt;, una película que me gustó muchísimo en la época en que mi corazón buscaba tanto. Hoy sigue buscando pero de una forma más madura. Cuando miro la vida desde arriba, en el mapa de mi existencia, la búsqueda se confunde con la espera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer poema es de Oliverio Girondo y pertenece al libro &lt;em&gt;Veinte poemas para ser leídos en el tranvía.&lt;/em&gt; No tiene título pero siempre lo identifican como &lt;em&gt;“Llorar a lágrima viva”&lt;/em&gt;. Las palabras sobran porque Eliseo Subiela supo colocarle imagen para hacerlo más memorable, al menos para todos aquellos de mi generación que nos identificamos con la película. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOG_video_class" id="BLOG_video-dfab7cac39a99451" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/get_player"&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF"&gt;&lt;param name="allowfullscreen" value="true"&gt;&lt;param name="flashvars" value="flvurl=http://v3.nonxt8.googlevideo.com/videoplayback?id%3Ddfab7cac39a99451%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331283391%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D349C1A8C216EF7BA2710F6E91B8648A32E084493.3050C8FD8C708581468674BD2B9E9E4B67C52036%26key%3Dck1&amp;amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3Ddfab7cac39a99451%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3DITTK5FP0k4M7BxooaoqhoZSygxo&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;ps=blogger"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/get_player" type="application/x-shockwave-flash"width="320" height="266" bgcolor="#FFFFFF"flashvars="flvurl=http://v3.nonxt8.googlevideo.com/videoplayback?id%3Ddfab7cac39a99451%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331283391%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D349C1A8C216EF7BA2710F6E91B8648A32E084493.3050C8FD8C708581468674BD2B9E9E4B67C52036%26key%3Dck1&amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3Ddfab7cac39a99451%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3DITTK5FP0k4M7BxooaoqhoZSygxo&amp;autoplay=0&amp;ps=blogger"allowFullScreen="true" /&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;El segundo poema se titula &lt;em&gt;Rostro de vos&lt;/em&gt;, y su autor es Mario Benedetti, quien, por cierto, aparece en varias escenas de la película. No hace falta saber mucho de poesía para identificarse con los versos, hablan de la gran nostalgia que se siente cuando algo inmenso se nos ha ido. Hay lutos muy largos y expansibles: todo lo impregnan y después no es fácil retomar algunas cosas sin sentirlo. Pensándolo bien, el luto sólo es una visita a nuestro propio lado oscuro.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOG_video_class" id="BLOG_video-3ea89f7a87ea613" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/get_player"&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF"&gt;&lt;param name="allowfullscreen" value="true"&gt;&lt;param name="flashvars" value="flvurl=http://v21.nonxt5.googlevideo.com/videoplayback?id%3D03ea89f7a87ea613%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331283391%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D1D5CB3E5AEE264BFF0393B45F83C619B5A389FF8.3D38EC26B378C8552CE5585AB346AD34B8434967%26key%3Dck1&amp;amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3D3ea89f7a87ea613%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3DsIurKSqG6-r5X1Wrrpsw1h6eh5o&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;ps=blogger"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/get_player" type="application/x-shockwave-flash"width="320" height="266" bgcolor="#FFFFFF"flashvars="flvurl=http://v21.nonxt5.googlevideo.com/videoplayback?id%3D03ea89f7a87ea613%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331283391%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D1D5CB3E5AEE264BFF0393B45F83C619B5A389FF8.3D38EC26B378C8552CE5585AB346AD34B8434967%26key%3Dck1&amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3D3ea89f7a87ea613%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3DsIurKSqG6-r5X1Wrrpsw1h6eh5o&amp;autoplay=0&amp;ps=blogger"allowFullScreen="true" /&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;El tercer poema, &lt;em&gt;No te salves&lt;/em&gt;, también de Mario Benedetti, alude a esa pasión que quiséramos encontrar en la pareja. Una pasión que compromete al ser humano con la vida, en su integridad y plenitud. Es una visión que nutre el amor, más allá de los romances meramente lúdicos y carentes de compromiso que predominan en nuestro tiempo.&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOG_video_class" id="BLOG_video-9d1ad689742bf017" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/get_player"&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF"&gt;&lt;param name="allowfullscreen" value="true"&gt;&lt;param name="flashvars" value="flvurl=http://v19.nonxt8.googlevideo.com/videoplayback?id%3D9d1ad689742bf017%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331283391%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D6A63D7DDF39E8F029F7795C92BA68C13087F4756.54AE31F42AA1DD9EC9842411044F9CD2E646525F%26key%3Dck1&amp;amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3D9d1ad689742bf017%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3Dy_ACnWKt1r-yTgNDcFIeGDHcQ4M&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;ps=blogger"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/get_player" type="application/x-shockwave-flash"width="320" height="266" bgcolor="#FFFFFF"flashvars="flvurl=http://v19.nonxt8.googlevideo.com/videoplayback?id%3D9d1ad689742bf017%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331283391%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D6A63D7DDF39E8F029F7795C92BA68C13087F4756.54AE31F42AA1DD9EC9842411044F9CD2E646525F%26key%3Dck1&amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3D9d1ad689742bf017%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3Dy_ACnWKt1r-yTgNDcFIeGDHcQ4M&amp;autoplay=0&amp;ps=blogger"allowFullScreen="true" /&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Espero que disfruten los poemas-escenas. Creo que valen la pena por la literatura, por el cine, por la lluvia o la nostalgia.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-6633114347135053129?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='enclosure' type='video/mp4' href='http://www.blogger.com/video-play.mp4?contentId=3ea89f7a87ea613&amp;type=video%2Fmp4' length='0'/><link rel='enclosure' type='video/mp4' href='http://www.blogger.com/video-play.mp4?contentId=9d1ad689742bf017&amp;type=video%2Fmp4' length='0'/><link rel='enclosure' type='video/mp4' href='http://www.blogger.com/video-play.mp4?contentId=dfab7cac39a99451&amp;type=video%2Fmp4' length='0'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/6633114347135053129/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=6633114347135053129' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/6633114347135053129'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/6633114347135053129'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2008/06/el-lado-oscuro.html' title='El lado oscuro de nosotros mismos'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-5219393767377818632</id><published>2008-06-20T00:37:00.004-05:00</published><updated>2009-02-01T10:32:55.565-05:00</updated><title type='text'>El hombre universal</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;“Busqué grandes hombres&lt;br /&gt;Y sólo encontré lacayos de sus ideas.”&lt;br /&gt;Fiedrich Nietzsche&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Leí la frase de Nietzsche en un libro titulado “De Munich a Austwichz”, y el autor la colocaba como epígrafe para entrar a criticar a Hitler en cuanto a los millones de muertos que hubo tras la búsqueda de un ideal. El fundamentalismo, el fanatismo, un misticismo mal llevado, ese falso humanismo llamado modernidad que en realidad no es otra cosa que la entronización de una razón instrumental, se han constituido espejismos de la sociedad contemporánea. Lamentablemente hay cierta americanización de la vida que nos está alcanzando. El mismo Woody Allen decía que para los gringos historia era todo aquello que había ocurrido siete años antes. Ese inmediatismo nos está matando. Ese desconocimiento de la historia, y la no vinculación a ella nos está convirtiendo en una gran masa que perece resignadamente, indigesta de pequeñas alegrías o efímeros placeres. Lo único que trasciende es la tecnología, magia racional que nos deslumbra. Lo invisible perdió valor en un mundo tan práctico y productivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, en medio de la ignorancia de la gran masa, lo invisible es un producto que lucra a unos cuantos. El fundamentalismo sirve para el negocio de la guerra, el fanatismo para el negocio de la religión, y el misticismo mal llevado se convierte en una máscara del rencor contra el mundo. Los grandes hombres desaparecieron, aplastados por la catarata de traumas con que la psicología –seudociencia de nuestra época- ha intentado explicar cualquier comportamiento que se sale de la gran masa. Los locos hacen falta pero la sociedad no los soporta, lo mismo pasa con los ancianos y su sabiduría. Pero hasta los locos se convirtieron en un artículo de farándula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Haría falta inventar un lenguaje que nos salvara de la locura ramplona de los “artistas” de farándula, del éxito restringido solamente a lo económico, de la espiritualidad reducida a un lenguaje bíblico o a una tradición vacía, de un amor comprado en el burdel de las comodidades y la vanidad. “Busqué grandes hombres…” escribió Nietzsche, y se refería a los hombres universales, aquellos que entendieron que la naturaleza de ser hombre no se escondía tras una terquedad machista y brutal sino tras la humildad del cambio, tras el aprendizaje y la asimilación de un universo que es más grande que nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los personajes más grandes que conozco es Pablo de Tarso, siempre he admirado su entrega a una causa en que creía –yo no creo en ella, soy escéptico- pero eso no le resta valor a un hombre verdadero, hombre por hacer valer su corazón. No sé en qué momento de la historia, el corazón del hombre dejó de ser el motor para buscar la grandeza de la vida, y se convirtió en la excusa donde habitan los miedos y el dolor, algo así como un miembro enfermo que ralentiza el cuerpo. Grandes hombres faltan, seres dispuestos a reconocer que vivimos llenos de errores, que nuestro ego debe ser sacrificado en honor de la verdad, del aprender, del crecer. Pablo perseguía cristianos, los martirizaba creyendo en su corazón que hacía lo correcto, sin embargo, cuando en el camino vio su equivocación, dio media vuelta y su corazón siguió con él. Y no fue una conveniencia, al contrario, fue una fatalidad para él. Lamentablemente, hoy en día nos acostumbramos a amar por favorabilidad, a aceptar verdades que nos convienen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Faltan grandes hombres, falta la esencia del ser humano sobre la Tierra.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-5219393767377818632?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/5219393767377818632/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=5219393767377818632' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/5219393767377818632'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/5219393767377818632'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2008/06/el-hombre-universal.html' title='El hombre universal'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-5734116335516874090</id><published>2008-05-27T19:18:00.019-05:00</published><updated>2008-08-31T21:12:10.305-05:00</updated><title type='text'>Una cita con el destino</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Uno de los cuentos más bellos que he leído se titula &lt;em&gt;Hoy y la alegría&lt;/em&gt;, su autor es Mario Benedetti, quien se conoce más por su poesía. Sin embargo, mucha gente se ha perdido la faceta realmente grandiosa que tiene este escritor uruguayo: su narrativa. En &lt;em&gt;Hoy y la alegría&lt;/em&gt;, un personaje relata un día en que tiene una cita con el destino, y en esa cita, finalmente, y para siempre, ha de cerrar un capítulo inacabado de su historia. Al inicio del cuento, el personaje tiene un despertar de esos que ocurren pocas veces en la vida, pero que logran concentrar en un instante todos los momentos vividos y todos los yos que alguna vez fuimos. Algo así como un amanecer en donde somos concientes del hilo invisible que atraviesa cada una de nuestras experiencias y las proyecta hacia un futuro que no nos es dado decidir o conocer anticipadamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuento me gustó desde la primera vez que lo leí, y lo he releído muchas veces. Por estos tiempos, me recuerda una época en que, al igual que el personaje, salía a caminar las calles de la ciudad y me internaba por barrios que no conocía o me detenía en parques que no eran míos, buscando esa cita que presentía o creía tener con el destino. Por supuesto, el destino que buscaba nunca llegó. Y mi vida transcurrió en el anonimato trascendente, propio de los soñadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces extraño ese vagabundeo justificado, sobre todo en momentos en que la treintañez ha hecho su efecto y la sociedad no me perdona la edad y yo mismo me exijo ser más productivo. Entonces recuerdo lo que me dijo un vidente callejero que leía el tarot en una carpa de la Plazoleta el Rosario, en una de las tantas ferias: -“Debe volver a confiar en el destino”-. Soy un hombre muy escéptico y creo poco en la fortuna y en las barajas, de hecho al nigromante le pagó un amigo. Sin embargo, me gustó la idea de volver a confiar en ese destino que tantos plantonazos me dio en el pasado. Y me gusta ahora, no sólo porque esas palabras llegaron en tiempos en que eran ciertas, sino también porque hay frases y palabras que calan en el alma. Eso es algo que también hace el cuento de Benedetti, cada vez que lo leo y lo releo. Por eso hoy, un día en que, al igual que el personaje, estoy dispuesto a que algo extraordinario me purifique, quiero compartirles este fragmento de lo más bello que tiene el autor uruguayo, y la literatura en general. Espero que lo lean y lo disfruten mientras yo sigo intentando robarme energía para alimentar pasiones, y tiempo y recursos para salir de nuevo a caminar –pero esta vez por la ciudad global- y buscar ese destino que me espera en alguna esquina de la vida. Esta vez, espero que me cumpla.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;"Poco importaba que no fuera domingo ni primavera. Igual me sentía dispuesto a que algo extraordinario me purificase. En realidad, son pocos los días en que uno puede sentirse anticipadamente alegre, alegre sin ruedas de café ni cantos nauseabundos a la madrugada, ni esa pegajosa, inconsciente tontería que antes y después nos parece imposible; alegre de veras, es decir, casi triste.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Usted no podía saber que hoy, recién despierto, yo había admirado el lago de cielo -nacido, durante mi sueño, en la ventana abierta- que rozaba el pelo rubio de mi mujer. De mi mujer silenciosa, encuadrada en su costumbre, a los pies de la cama. Logré descubrirle, a pesar del contraluz, cuatro o cinco gestos, cuatro o cinco expresiones nuevas, tan sorpresivas, que me hicieron sonreír. No dijo nada, pero su silencio no alcanzó a incomodarme. Simplemente me pareció tonto explicarle que recién hoy había advertido un pasaje inédito de su rostro de siempre. Ni siquiera estaba seguro de no haberlo inventado.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Luego, entraron mis hijas. Entonces todos hablamos y en especial Laurita. En vez de mirarlas directamente, yo acechaba la enorme moña azul que devolvía el espejo, y en la imagen total de mi hija, con los brazos caídos a lo largo del delantal y su cabecita fluctuante entre síes y noes, me parecía reconocer algún delicioso títere que yo pudiera mover con mis preguntas, invisibles como hilos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Me dejaron solo. La cama de dos plazas, la habitación entera para mí. Podía estirarme, separando las piernas al máximo, o juntarlas y abrir los brazos como un crucificado. En la pared, sobre la reproducción de una Madonna de Rafael, dos manchas de humedad se unían y formaban un simpático monstruo. Pero mirándolo con un solo ojo, era únicamente el tío de Aníbal, es decir, otra suerte de monstruo, con papada fláccida y oscilante. Probé a quedarme sin ojos y el cielo me llegó entonces en puntos luminosos e intermitentes. Cuando de nuevo los abrí, la luz se pobló de islas oscuras que estallaban y desaparecían.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Usted no podía saber nada de este hedonismo, de este momentáneo desajuste, de esta tonta sorpresa. Pero mis días transparentes siempre se ayudan con un retorno a mi niñez opaca, en la cual estos juegos míos con las cosas constituían la sola justificación del futuro, casi en el mismo grado que constituyen ahora la justificación única del pasado. Preciso esta conexión como un soporte. De vez en cuando necesito hallar esta soledad poblada, numerosa. Inevitablemente repercute en mi ser, diríase que me otorga identidad. Soy lo que soy y cuanto soy, de acuerdo a mis diferencias con ese patrón, con esa muestra. La comparación está dentro de mí como yo dentro de ella. El trayecto de mi identidad supone que he cambiado, pero la regularidad del cambio demuestra que soy el mismo. Acaso usted no halle en esto ninguna ansiedad verdaderamente promotora de alegría, pero yo sí la encuentro, más aún, la deseo. Por eso me gusta ser fiel a esa vinculación conmigo mismo, por eso me agrada cada uno de estos regresos a lo que ya no soy, justamente para alzarme desde ese pasado en desuso, desde esa plataforma casi absurda, hacia lo juiciosamente venidero"...&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;Hoy y la alegría. Mario Benedetti.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-5734116335516874090?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/5734116335516874090/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=5734116335516874090' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/5734116335516874090'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/5734116335516874090'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2008/05/una-cita-con-el-destino.html' title='Una cita con el destino'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-4972639529799666404</id><published>2008-05-26T17:21:00.006-05:00</published><updated>2008-05-27T18:18:34.379-05:00</updated><title type='text'>Concierto de Aranjuez - Adagio</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;En alguna parte leí que en cierta ocasión alguien le preguntó a Beethowen qué había querido decir con una de sus sinfonías, y el músico le había contestado: &lt;em&gt;-"Si lo pudiera expresar con palabras no hubiera necesitado componer una sinfonía"&lt;/em&gt;-. No sé si esa anécdota sea un mito urbano de su tiempo (ya saben, &lt;em&gt;"le ocurrió a un amigo de un amigo"&lt;/em&gt; o &lt;em&gt;"alguien dijo que alguien dijo"&lt;/em&gt;) En realidad, la traigo a cuento porque creo que lo mismo ocurre con &lt;em&gt;Concierto de Aranjuez&lt;/em&gt;, es absurdo intentar llevarlo a las palabras. Cuando era muy joven tuve la primera referencia sobre esta pieza con la canción de Arjona (&lt;em&gt;"También es mi primera vez / pondré el concierto de Aranjuez"&lt;/em&gt;) Luego, conocí a un guitarrista clásico cuya vida estaba en decadencia -no su arte-, y entonces pude escuchar y valorar el concierto. Ahora, vivido ya un tiempo de profundas experiencias y vislumbrado un panorama donde mucha gente ha perdido la mística de su existencia, este tema de Joaquín Rodrigo se me hace cada vez más hermoso y más vital. Como escribió Bukowsky: &lt;em&gt;"Los tontos crean su propio paraíso"&lt;/em&gt;. Por eso hoy, y para no perder la estructura del lenguaje de los mitos urbanos, les comparto un fragmento de un fragmento de mi paraíso:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOG_video_class" id="BLOG_video-5cb9d2b4a277283d" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/get_player"&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF"&gt;&lt;param name="allowfullscreen" value="true"&gt;&lt;param name="flashvars" value="flvurl=http://v20.nonxt6.googlevideo.com/videoplayback?id%3D5cb9d2b4a277283d%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331283391%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D6D145443AB2354E1B59B5408A1B377945928FA58.605A2A1629F0E234DD9D73DEF0D4755C6193E75A%26key%3Dck1&amp;amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3D5cb9d2b4a277283d%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3DCeJb-X6YfGcyVNA1fxWIIhBwWPY&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;ps=blogger"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/get_player" type="application/x-shockwave-flash"width="320" height="266" bgcolor="#FFFFFF"flashvars="flvurl=http://v20.nonxt6.googlevideo.com/videoplayback?id%3D5cb9d2b4a277283d%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331283391%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D6D145443AB2354E1B59B5408A1B377945928FA58.605A2A1629F0E234DD9D73DEF0D4755C6193E75A%26key%3Dck1&amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3D5cb9d2b4a277283d%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3DCeJb-X6YfGcyVNA1fxWIIhBwWPY&amp;autoplay=0&amp;ps=blogger"allowFullScreen="true" /&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-4972639529799666404?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='enclosure' type='video/mp4' href='http://www.blogger.com/video-play.mp4?contentId=5cb9d2b4a277283d&amp;type=video%2Fmp4' length='0'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/4972639529799666404/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=4972639529799666404' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/4972639529799666404'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/4972639529799666404'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2008/05/concierto-de-aranjuez-adagio_26.html' title='Concierto de Aranjuez - Adagio'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-7957548662113413896</id><published>2008-05-24T11:12:00.018-05:00</published><updated>2008-08-31T21:11:23.092-05:00</updated><title type='text'>Noches blancas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Noches blancas&lt;/em&gt; es una novela corta, o un cuento largo, de uno de los grandes maestros de la literatura universal: Fedor Dostoievsky. Fue escrita en 1848 y la editorial Club Internacional del libro volvió a publicarla en 1997, junto con &lt;em&gt;Nietoschka Niezvanova&lt;/em&gt;, en una bellísima colección, digna de los clásicos de la literatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En &lt;em&gt;Noches blancas&lt;/em&gt;, con ese enorme conocimiento que parece haber adquirido sobre la naturaleza humana, como lo demuestra en novelas como &lt;em&gt;El jugador&lt;/em&gt; o &lt;em&gt;Crimen y Castigo&lt;/em&gt;, Dostoievsky reúne con maestría varios elementos muy sencillos para componer una obra que logra estremecer: un solitario soñador, una noche de domingo –descrita de forma universal-, una joven a la espera del amor prometido. Estos elementos son mezclados a lo largo de 39 páginas y combinando la narración con diálogos extensos, el escritor ruso logra crear una atmósfera cargada de un misticismo propio del protagonista -un soñador que algunos identifican con el propio Dostoievsky-, un romanticismo que hasta cierto punto logra engañar, y un impacto final devastador, desbordado en media página en que la naturaleza humana hace recordar la finitud de lo que se cree es infinito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un libro que vale la pena leer, sobre todo para aquellos lectores a quienes la prisa de la vida, y la invasión del consumismo y la masificación, en la intimidad de sus hogares les hace difícil recordar lo que eran las noches de una época inocente.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Como siempre, un par de fragmentos valen más que mi propia interpretación: &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"Hermosa era la noche, tal y como no puede menos de ser cuando somos jóvenes, amables lectores. El cielo estaba estrellado y tan claro, que, al contemplarle, uno no podía por menos que exclamar: "¿Es posible que, bajo tan bello dosel, vivan seres llenos de cólera y de veleidad?" La pregunta es ingenua, excesivamente ingenua, amables lectores; pero que !el Señor haga que salga a menudo de vuestras almas!... Y ahora que hablo de hombres veleidosos y corroídos por la envidia, examino mentalmente mi conducta durante la jornada de hoy. Desde bien temprano una extraña tristeza llena mi alma. Paréceme que todo el mundo me abandona, que todos huyen de mí."&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;....&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;“Hay un no sé qué de indefinible, de emocionante en la Naturaleza de San Petersburgo, en el momento en que estallan con toda su potencia los albores de la primavera, cuando resplandece por la belleza de su cielo y cuando sus flores brillan con toda su plenitud. Dijérase una de esas vírgenes enfermizas que contemplamos a veces con piedad, tal vez con amor, que en diversas ocasiones nos pasan desapercibida; pero que, de improvisto, encontramos tan bellas, que nos preguntamos llenos de admiración, estupefactos: “¿Qué fuerza es la que hace que esos ojos tristes y soñadores brillen con tal fuego? ¿Qué sentimiento llena su pecho? ¿Qué pasión embellece los rasgos finos de su rostro?” Miramos a su alrededor, buscamos a alguien, adivinamos… Y el instante se desvanece, y tal vez mañana veremos la misma mirada perdida y soñadora, el mismo rostro pálido, los rasgos de una tristeza mortal que llora con efímera pasión. Y nos afligimos porque esa breve belleza haya desaparecido para siempre, y lamentamos el no haber tenido si quiera el tiempo para amarla.”&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;Noches blancas. Fedor Dostoievsky&lt;/em&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-7957548662113413896?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/7957548662113413896/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=7957548662113413896' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/7957548662113413896'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/7957548662113413896'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2008/05/noches-blancas.html' title='Noches blancas'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-6606815792787476081</id><published>2008-03-25T17:44:00.027-05:00</published><updated>2010-02-25T12:27:48.951-05:00</updated><title type='text'>El sueño de volar</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Sin tantas palabras, volar siempre ha sido un sueño para mí. Hoy quiero compartir algunas cosas con las que me consuelo tras la búsqueda de ese sueño. La primera es este video del &lt;em&gt;Sky Coster&lt;/em&gt; en el Parque de Mundo Aventura: &lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOG_video_class" id="BLOG_video-52053f0ca7d4f16" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/get_player"&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF"&gt;&lt;param name="allowfullscreen" value="true"&gt;&lt;param name="flashvars" value="flvurl=http://v18.nonxt5.googlevideo.com/videoplayback?id%3D052053f0ca7d4f16%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331283391%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D1E449A4BF2A14DFE23985366657BA58B26206016.A20AB97E86AAB32B156C57C1FB770750476C317%26key%3Dck1&amp;amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3D52053f0ca7d4f16%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3DTGc5_J97GfxQG3ScPkpPNL7-T-k&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;ps=blogger"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/get_player" type="application/x-shockwave-flash"width="320" height="266" bgcolor="#FFFFFF"flashvars="flvurl=http://v18.nonxt5.googlevideo.com/videoplayback?id%3D052053f0ca7d4f16%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331283391%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D1E449A4BF2A14DFE23985366657BA58B26206016.A20AB97E86AAB32B156C57C1FB770750476C317%26key%3Dck1&amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3D52053f0ca7d4f16%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3DTGc5_J97GfxQG3ScPkpPNL7-T-k&amp;autoplay=0&amp;ps=blogger"allowFullScreen="true" /&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;La segunda son estas fotos del recién descubierto -por mi parte- deporte del parapente. Es sencillamente espectacular y la sensación de estar volando, con el viento golpeando en el rostro, enamora tanto o más que aquella novia ideal de la adolescencia:&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5442228606141611378" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/S4auFUeKPXI/AAAAAAAAALU/OwNpdaqWcEk/s320/parapente9y16marzo+(31).JPG" /&gt; &lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;Despegando de una montaña cercana a La Calera. Al fondo, el embalse San Rafael.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5442229266417125874" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/S4aurwMHCfI/AAAAAAAAALc/mgr7VBZGbOM/s320/parapente9y16marzo+(33).JPG" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;em&gt;Tomando altura. A lo lejos, se ve el pueblo de Calera, una imagen muy distinta para aquellos que piensan que sólo es un mirador y muchos rumbeaderos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 240px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5442231002987614258" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/S4awQ1ax0DI/AAAAAAAAALs/hHFMZDzLbDE/s320/parapente9y16marzo+(35).JPG" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;em&gt;Sintiéndome más cerca de las nubes mientras mi amigo Sair observa.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5442231283873125906" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/S4awhLzGlhI/AAAAAAAAAL0/mxCNb_DC6VQ/s320/parapente9y16marzo+(17).JPG" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;em&gt;Sair, el piloto del tandem y un auxiliar, luchando contra el viento de la mañana.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5442232096176194658" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/S4axQd3PxGI/AAAAAAAAAL8/yPgKDETE9lg/s320/parapente9y16marzo+(18).JPG" /&gt; &lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;Sair se aleja de la tierra y se aproxima a la realización de uno de sus sueños personales.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5442232716226355234" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/S4ax0juuYCI/AAAAAAAAAME/iot6CN7kS9g/s320/parapente9y16marzo+(59).JPG" /&gt;  &lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;Un bello paisaje y una mañana inolvidable en la que conocí lo más parecido al sueño de volar.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-6606815792787476081?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='enclosure' type='video/mp4' href='http://www.blogger.com/video-play.mp4?contentId=52053f0ca7d4f16&amp;type=video%2Fmp4' length='0'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/6606815792787476081/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=6606815792787476081' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/6606815792787476081'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/6606815792787476081'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2008/03/el-sueo-de-volar.html' title='El sueño de volar'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/S4auFUeKPXI/AAAAAAAAALU/OwNpdaqWcEk/s72-c/parapente9y16marzo+(31).JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-7477056410311212007</id><published>2008-03-20T12:02:00.009-05:00</published><updated>2008-12-21T14:21:44.670-05:00</updated><title type='text'>Misericordia</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;A propósito de la semana santa y las desviaciones comerciales que ha sufrido, la televisión nacional ha tenido el acierto de presentar la vieja serie “Grandes héroes de la Biblia”. En lo personal me gusta mucho esta serie, no sólo por los recuerdos de niñez y de épocas inocentes que me trae, sino también por ese gusto teológico que me persigue y que generalmente no sé dónde depositar. Socialmente me confieso escéptico y dentro del ámbito de las doctrinas me proclamo deísta. He visto algunos capítulos de la serie bajo la perspectiva de mi posición, con el referente de algún tiempo de estudios teológicos y experiencias doctrinarias, y sobre todo, con lejanía de esa inocencia que tenía de niño. En mis años de ingenuidad me creía el cuento completo, ahora cuestiono la serie desde diferentes puntos. Ello no me ha impedido disfrutarla. Y al final de todo, en medio de la añoranza inconsciente de ese algo de donde vinimos y a donde vamos (&lt;em&gt;“Venimos de la noche y hacia la noche vamos”&lt;/em&gt;, escribió Vicente Gerbasi), no escapé a los tiempos de reflexión que nos llega a aquellos que vivimos un dejo de anhelo trascendente. Me acordé entonces de Anthony de Mello –autor menospreciado por mí en tiempos de orgullo intelectualoide y literario-. Es la sabiduría de este hombre la que me permite compartirles estos dos hermosos textos que entrañan un profundo significado de lo que debería estar contenido no sólo en la semana santa sino cualquier creencia religiosa:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Un viajero caminaba un día por la carretera cuando pasó junto a él como un rayo un caballo montado por un hombre de mirada torva y con sangre en las manos.&lt;br /&gt;Al cabo de unos minutos llegó un grupo de jinetes y le preguntaron si había visto pasar a alguien con sangre en las manos.&lt;br /&gt;- “¿Quién es él?”, preguntó el viajante.&lt;br /&gt;- “Un malhechor”, dijo el cabecilla del grupo.&lt;br /&gt;- “¿Y lo perseguís para llevarlo ante la justicia?”&lt;br /&gt;- “No, lo perseguimos para enseñarle el Camino”.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Le intrigaba a la congregación el que su rabino desapareciera todas las semanas la víspera del sábado. Sospechando que se encontraba en secreto con el Todopoderoso, encargaron a uno de sus miembros que le siguiera.&lt;br /&gt;Y el “espía” comprobó que el rabino se disfrazaba de campesino y atendía a una mujer pagana paralítica, limpiando su cabaña y preparando para ella la comida del sábado.&lt;br /&gt;Cuando el “espía” regresó, la congregación le preguntó: &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- “¿A dónde ha ido el rabino? ¿Le has visto ascender al cielo?”&lt;br /&gt;- “No”, respondió el otro, “ha subido aún más arriba”. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;La oración de la rana. Anthony de Mello.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-7477056410311212007?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/7477056410311212007/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=7477056410311212007' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/7477056410311212007'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/7477056410311212007'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2008/03/misericordia.html' title='Misericordia'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-2971362038390520010</id><published>2008-03-15T09:41:00.014-05:00</published><updated>2008-12-21T14:22:04.310-05:00</updated><title type='text'>Días de lluvia</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Estos son días de lluvia insoportable en Bogotá. A eso de las cuatro de la tarde no falta una que otra calle inundada que agrava los trancones habituales. Afortunadamente una compañera de trabajo vive cerca de mi casa y puedo darme el lujo de tomar taxi todos los días pues el pago es compartido. Y desde esa comodidad del taxi, protegido de la lluvia, es donde observo las avenidas grises y mojadas, la gente corriendo con prisa a seguir viviendo y cumpliéndole al sistema, los vendedores ambulantes que aguantan el chapuzón con la resignación del empleado regañado por su jefe. No hay diferencia entre los que están fuera de la comodidad del taxi y yo. Sólo unos cuantos billetes nos diferencian momentáneamente. Pero en realidad, no hay diferencias. Bastan un par de meses sin trabajo y estaremos nivelados, incluso puedo estar más abajo. Conozco la realidad del desempleo y el aislamiento social que eso conlleva. Antes, cuando vivía con coraje no me importaba enfrentar las situaciones. Ahora, cuando pienso en la posibilidad de estar por fuera del sistema, me llegan dudas y miedos sobre las cosas que puedo perder: salidas a bares, compras de libros, buenos almuerzos y cenas, invitaciones…. El Che Guevara tenía razón: la comodidad fragiliza al hombre. Lo peor es que no sólo fragiliza el cuerpo sino también el espíritu. Ambas cosas me disgustan. Con esta reflexión encuentro una gran verdad personal: estoy cómodo dentro de un taxi pero no dentro de la vida. Voy desviado de mi rumbo….. Pero mis años de universidad vuelven a salvarme. No es la nostalgia o el querer vivir en el pasado, esa época romántica ya la superé. Siento más bien la necesidad de mantener una constante integración entre los Yos que fui y el yo que permanentemente debo mantener. Tal vez por eso, en medio de tanta lluvia y tanta inercia existencial, vino a mi mente una mañana recibiendo una clase de literatura rusa. En mi recuerdo, era una mañana de lluvia pero sé que no era así en realidad. La mente deforma o embellece los recuerdos a conveniencia o a perjuicio. Pero ahora eso no importa. Recuerdo la voz cálida de una compañera leyendo este bello poema de Pushkin. Me gustó al escucharlo esa mañana y se me grabó en la mente y el corazón. Y hoy, 11 años después, le encuentro un significado más profundo. Hoy no es un bello poema ajeno sino una voz con la que me identifico y que, en algunas tardes, parezco estar viviendo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tempestad agorera&lt;br /&gt;el cielo cubre de armiño,&lt;br /&gt;y aúlla como una fiera&lt;br /&gt;o llora como hace un niño.&lt;br /&gt;O mueve el desvencijado&lt;br /&gt;techo de pajiza trama,&lt;br /&gt;como un transeúnte extraviado&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;a nuestra ventana llama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;La choza que el viento agita&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;es sombría, triste, insana.&lt;br /&gt;¿Por qué estás, mi viejecita,&lt;br /&gt;tan callada en la ventana?&lt;br /&gt;¿La tempestad con su aullido&lt;br /&gt;tu alegría, amiga, seca,&lt;br /&gt;o te adormece el zumbido&lt;br /&gt;que al girar hace la rueca?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Bebamos mi amiga buena.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;¿Dónde el vaso, en qué rincón?&lt;br /&gt;Bebamos por nuestra pena.&lt;br /&gt;Se alegrará el corazón.&lt;br /&gt;Cántame cómo el jilguero&lt;br /&gt;a orillas del mar vivía,&lt;br /&gt;cómo la niña en enero&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;agua del pozo cogía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;La tempestad agorera&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;el cielo cubre de armiño,&lt;br /&gt;y aúlla como una fiera&lt;br /&gt;o llora como hace un niño.&lt;br /&gt;Bebamos, mi amiga buena.&lt;br /&gt;¿Dónde el vaso, en qué rincón?&lt;br /&gt;Bebamos por nuestra pena.&lt;br /&gt;Se alegrará el corazón.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Noche de invierno. Alexander Pushkin.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-2971362038390520010?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/2971362038390520010/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=2971362038390520010' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/2971362038390520010'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/2971362038390520010'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2008/03/das-de-lluvia_15.html' title='Días de lluvia'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-3626173625871798796</id><published>2008-01-20T14:28:00.006-05:00</published><updated>2008-08-09T17:10:56.092-05:00</updated><title type='text'>Sube a nacer conmigo hermano</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;XII&lt;/strong&gt; &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;Sube a nacer conmigo, hermano.&lt;br /&gt;Dame la mano desde la profunda&lt;br /&gt;zona de tu dolor diseminado.&lt;br /&gt;No volverás del fondo de las rocas.&lt;br /&gt;No volverás del tiempo subterráneo.&lt;br /&gt;No volverá tu voz endurecida.&lt;br /&gt;No volverán tus ojos taladrados.&lt;br /&gt;Mírame desde el fondo de la tierra,&lt;br /&gt;labrador, tejedor, pastor callado:&lt;br /&gt;domador de guanacos tutelares:&lt;br /&gt;albañil del andamio desafiado:&lt;br /&gt;aguador de las lágrimas andinas:&lt;br /&gt;joyero de los dedos machacados:&lt;br /&gt;agricultor temblando en la semilla:&lt;br /&gt;alfarero en tu greda derramado:&lt;br /&gt;traed a la copa de esta nueva vida&lt;br /&gt;vuestros viejos dolores enterrados.&lt;br /&gt;Mostradme vuestra sangre y vuestro surco,&lt;br /&gt;decidme: aquí fui castigado,&lt;br /&gt;porque la joya no brilló o la tierra&lt;br /&gt;no entregó a tiempo la piedra o el grano:&lt;br /&gt;señaladme la piedra en que caísteis&lt;br /&gt;y la madera en que os crucificaron,&lt;br /&gt;encendedme los viejos pedernales,&lt;br /&gt;las viejas lámparas, los látigos pegados&lt;br /&gt;a través de los siglos en las llagas&lt;br /&gt;y las hachas de brillo ensangrentado.&lt;br /&gt;Yo vengo a hablar por vuestra boca muerta.&lt;br /&gt;A través de la tierra juntad todos&lt;br /&gt;los silenciosos labios derramados&lt;br /&gt;y desde el fondo habladme toda esta larga noche,&lt;br /&gt;como si yo estuviera con vosotros anclado,&lt;br /&gt;contadme todo, cadena a cadena,&lt;br /&gt;eslabón a eslabón, y paso a paso,&lt;br /&gt;afilad los cuchillos que guardasteis,&lt;br /&gt;ponedlos en mi pecho y en mi mano,&lt;br /&gt;como un río de rayos amarillos,&lt;br /&gt;como un río de tigres enterrados,&lt;br /&gt;y dejadme llorar, horas, días, años,&lt;br /&gt;edades ciegas, siglos estelares.&lt;br /&gt;Dadme el silencio, el agua, la esperanza.&lt;br /&gt;Dadme la lucha, el hierro, los volcanes.&lt;br /&gt;Apegadme los cuerpos como imanes.&lt;br /&gt;Acudid a mis venas y a mi boca.&lt;br /&gt;Hablad por mis palabras y mi sangre. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Pablo Neruda. Canto General&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOG_video_class" id="BLOG_video-5ff10fe93c4b503a" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/get_player"&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF"&gt;&lt;param name="allowfullscreen" value="true"&gt;&lt;param name="flashvars" value="flvurl=http://v4.nonxt4.googlevideo.com/videoplayback?id%3D5ff10fe93c4b503a%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331283391%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D33584A56F1AE317C024CB2ED7DE99E136565F3F.2C81C22523EA4A2D12B763F8EDBA44506A67475A%26key%3Dck1&amp;amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3D5ff10fe93c4b503a%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3DbhwkiVJvdjGSTsQ490al0bvVocA&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;ps=blogger"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/get_player" type="application/x-shockwave-flash"width="320" height="266" bgcolor="#FFFFFF"flashvars="flvurl=http://v4.nonxt4.googlevideo.com/videoplayback?id%3D5ff10fe93c4b503a%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331283391%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D33584A56F1AE317C024CB2ED7DE99E136565F3F.2C81C22523EA4A2D12B763F8EDBA44506A67475A%26key%3Dck1&amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3D5ff10fe93c4b503a%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3DbhwkiVJvdjGSTsQ490al0bvVocA&amp;autoplay=0&amp;ps=blogger"allowFullScreen="true" /&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-3626173625871798796?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='enclosure' type='video/mp4' href='http://www.blogger.com/video-play.mp4?contentId=5ff10fe93c4b503a&amp;type=video%2Fmp4' length='0'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/3626173625871798796/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=3626173625871798796' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/3626173625871798796'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/3626173625871798796'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2008/01/sube-nacer-conmigo-hermano_20.html' title='Sube a nacer conmigo hermano'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-2859543714247985021</id><published>2008-01-05T19:42:00.001-05:00</published><updated>2008-08-09T17:13:34.801-05:00</updated><title type='text'>Recuerdos de La Alhambra - Intérprete</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;En este video pueden apreciar la maestría de quienes interpretan este tema. Indudablemente esas manos tienen magia y mucha fantasía.&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOG_video_class" id="BLOG_video-c1a9eb3a4786a99" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/get_player"&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF"&gt;&lt;param name="allowfullscreen" value="true"&gt;&lt;param name="flashvars" value="flvurl=http://v24.nonxt1.googlevideo.com/videoplayback?id%3D0c1a9eb3a4786a99%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331283391%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D4792B262AA6185F06087491CEFE4BE03974696E.706A3AE4F0115211E1CA7B27C9802FA4B42361D0%26key%3Dck1&amp;amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3Dc1a9eb3a4786a99%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3DGOEoaLsY5q2qrBlG-2O56uAG9Qs&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;ps=blogger"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/get_player" type="application/x-shockwave-flash"width="320" height="266" bgcolor="#FFFFFF"flashvars="flvurl=http://v24.nonxt1.googlevideo.com/videoplayback?id%3D0c1a9eb3a4786a99%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331283391%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D4792B262AA6185F06087491CEFE4BE03974696E.706A3AE4F0115211E1CA7B27C9802FA4B42361D0%26key%3Dck1&amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3Dc1a9eb3a4786a99%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3DGOEoaLsY5q2qrBlG-2O56uAG9Qs&amp;autoplay=0&amp;ps=blogger"allowFullScreen="true" /&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-2859543714247985021?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/2859543714247985021/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=2859543714247985021' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/2859543714247985021'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/2859543714247985021'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2008/01/recuerdos-de-la-alhambra-intrprete.html' title='Recuerdos de La Alhambra - Intérprete'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-2918458924357482124</id><published>2008-01-05T19:04:00.003-05:00</published><updated>2008-08-09T17:13:49.967-05:00</updated><title type='text'>Recuerdos de La Alhambra</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;La Alhambra es un castillo medieval ubicado en Granada (España) Su arquitectura recuerda los siglos de ocupación árabe en la península. El castillo de la Alhambra solía ser refugio para los viajeros a quienes la noche sorprendía transitando los caminos. Francisco Tarrega decidió rendirle un hermoso homenaje con esta pieza musical. Sencillamente me parece que es una de las cosas más bellas que existen sobre este planeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es increíble que de una sola guitarra pueda emanar toda esta maravillosa combinación de sonidos. Disfrútenla.&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOG_video_class" id="BLOG_video-627a1e5c992541d6" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/get_player"&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF"&gt;&lt;param name="allowfullscreen" value="true"&gt;&lt;param name="flashvars" value="flvurl=http://v10.nonxt2.googlevideo.com/videoplayback?id%3D627a1e5c992541d6%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331283391%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D31FF70A704A76ABBA9A8B5A00EB6E8605A95B7E4.120838C7F3DDC895D8593CF26F506CBF4D12E707%26key%3Dck1&amp;amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3D627a1e5c992541d6%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3DkrUYLsxlIOFBIbdzLWieZB7pa68&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;ps=blogger"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/get_player" type="application/x-shockwave-flash"width="320" height="266" bgcolor="#FFFFFF"flashvars="flvurl=http://v10.nonxt2.googlevideo.com/videoplayback?id%3D627a1e5c992541d6%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331283391%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D31FF70A704A76ABBA9A8B5A00EB6E8605A95B7E4.120838C7F3DDC895D8593CF26F506CBF4D12E707%26key%3Dck1&amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3D627a1e5c992541d6%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3DkrUYLsxlIOFBIbdzLWieZB7pa68&amp;autoplay=0&amp;ps=blogger"allowFullScreen="true" /&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-2918458924357482124?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='enclosure' type='video/mp4' href='http://www.blogger.com/video-play.mp4?contentId=627a1e5c992541d6&amp;type=video%2Fmp4' length='0'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/2918458924357482124/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=2918458924357482124' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/2918458924357482124'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/2918458924357482124'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2008/01/recuerdos-de-la-alhambra_3317.html' title='Recuerdos de La Alhambra'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-3890016062690470769</id><published>2008-01-05T11:41:00.003-05:00</published><updated>2008-03-18T16:49:10.248-05:00</updated><title type='text'>Días como navajas, noches llenas de ratas</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;"Dadme más vino&lt;br /&gt;porque la vida es nada"&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Fernando Pessoa&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Siendo muchacho dividí en partes iguales el tiempo entre los bares y las bibliotecas; cómo me las arreglaba para proveerme de mis otras necesidades es un puzzle; bueno, simplemente no me preocupaba demasiado por eso -si tenía un libro o un trago entonces no pensaba demasiado en otras cosas- los tontos crean su propio paraíso. En los bares, pensaba que era rudo, quebraba cosas, peleaba con otros hombres, etc... En las bibliotecas era otra cosa: estaba callado, iba de sala en sala, no leía tantos libros enteros sino partes de ellos: medicina, geología, literatura y filosofía. Psicología, matemáticas, historia, otras cosas me aburrían. Con la música estaba más interesado en la música y en la vida de los compositores que en los aspectos técnicos... Sin embargo, era con los filósofos con los que me sentía en hermandad: Schopenhauer y Nietzsche, incluso aquel viejo difícil-de-leer Kant; encontré que Santayana, bastante popular en aquella época, cojeaba y era aburrido; con Hegel realmente tenías que escarbarlo, sobre todo con una resaca; hay muchos de los que leí de los que me he olvidado,quizás con buena razón, pero recuerdo un tipo que escribió un libro entero en el que probaba que la luna no estaba allí y tan bien lo hizo que después pensaba, está absolutamente en lo cierto, la luna no está allí. ¿Cómo cresta va un muchacho dignarse a trabajar 8 horas al día cuando la luna ni siquiera está allí? ¿Qué otra cosa estará faltando? y no me gustaba la literatura tanto como los críticos literarios; ellos sí que eran verdaderos aguijones, esos tipos usaban un lenguaje refinado, hermoso a su manera, para llamar a otros críticos, otros escritores, unos huevones. Me subían el ánimo pero eran los filósofos quienes satisfacían esa necesidad que acechaba en alguna parte de mi confuso cráneo: vadeando por sus excesos y su vocabulario cuajado aún me asombraban saltaban hacia mí brincaban con una llameante declaración lúdica que aparecía ser una verdad absoluta o una puta casi absoluta verdad, y esta certeza era la que yo buscaba en una vida diaria que más bien parecía un pedazo de cartón. Qué grandes tipos eran esos viejos perros, me ayudaron a atravesar esos días como navajas y noches llenas de ratas; y mujeres regateando como martilleros del infierno. Mis hermanos, los filósofos, me hablaban como nadie venido de las calles o alguna otra parte; llenaban un inmenso vacío. Qué buenos muchachos, ah, ¡qué buenos muchachos!sí las bibliotecas ayudaron; en mi otro templo, los bares, era otra cosa, más simplista, el lenguaje y el camino era diferente... días de bibliotecas, noches de bares. Las noches eran todas parecidas, hay un tipo sentado cerca, quizás no de mal aspecto, pero a mí no me parece bien, hay una horrible muerte allí -pienso en mi padre, en maestros de escuela, en caras, en las monedas y billetes; en sueños de asesinos de ojos fríos; bueno, de alguna forma este tipo y yo llegamos a cruzar miradas una furia lentamente comienza a acumularse: somos enemigos, gato y perro, cura y ateo, fuego y agua; la tensión crece, bloque sobre bloque apilado, esperando el choque; nuestras manos se abren y cierran, cada uno bebe, ahora, finalmente con un propósito: su cara se torna hacia mí:&lt;br /&gt;- "¿Alguna hueva te molesta?"&lt;br /&gt;- "Sí. tú"&lt;br /&gt;- "¿Quieres algo para arreglarla?"&lt;br /&gt;- "Seguro". Terminamos nuestros tragos, no paramos, nos movemos hacia el fondo del bar, afuera en el callejón; nos damos vuelta, mirándonos cara a cara. Le digo, "no hay más que aire entre nosotros. ¿Algo para cerrar el hueco?" Él se precipita hacia mí y de alguna forma es una parte de una parte de la parte.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Días como navajas, noches llenas de ratas. Charles Bukovski.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-3890016062690470769?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/3890016062690470769/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=3890016062690470769' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/3890016062690470769'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/3890016062690470769'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2008/01/das-como-navajas-noches-llenas-de-ratas_2745.html' title='Días como navajas, noches llenas de ratas'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-5439664292287952612</id><published>2007-12-31T09:37:00.000-05:00</published><updated>2008-01-05T12:32:48.377-05:00</updated><title type='text'>Antes que anochezca</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;“Antes que anochezca” es el título de la autobiografía de Reinaldo Arenas, un escritor cubano que tras escapar del régimen se suicidó en Nueva York en 1990 estando ya en la fase terminal del SIDA. En el libro se intuye una gran carga de resentimiento contra el régimen cubano pero también contra el capitalismo. Reinaldo Arenas concluirá que la vida de las personas bajo el sistema comunista está determinada por la figura del dictador, mientras que en el sistema capitalista es el dinero quien cumple el papel de tirano y señor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arenas logra una narración que atrapa hasta el final, sobre todo a aquellos que gustamos de conocer las circunstancias que rodean la creación artística. En el caso de “Antes que anochezca” la literatura es vista como un consuelo o una maldición. Es un buen libro pero eso sí, un moralista debe esforzarse para soportar la constante descripción de relaciones homosexuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El título –Antes que anochezca- tiene una doble connotación. La primera recuerda la época en que Reinaldo Arenas debió esconderse en el Parque Lenin en la Habana pues era buscado por la policía. Allí el escritor comenzó su autobiografía y sólo podía escribir antes que cayera la noche, mientras aún gozaba de la luz del sol. La segunda connotación, y tal vez la principal, hace referencia al propósito de Arenas de contar su vida antes que lo sorprendiera la muerte cuando ya era un enfermo de SIDA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Antes que anochezca” –como todos los libros y como todas las vidas- tiene algo que decir, alguna reflexión que compartir, un contraste que realizar con nuestra propia existencia. Aquellos que amamos la literatura tenemos en este libro una gran puerta para adentrarnos en la realidad literaria de nuestra época. También puede servirnos para desmitificar un poco la revolución cubana, esto último depende del apego emocional que cada uno tenga con su ideología.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-5439664292287952612?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/5439664292287952612/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=5439664292287952612' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/5439664292287952612'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/5439664292287952612'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2007/12/antes-que-anochezca.html' title='Antes que anochezca'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-4320952565690109567</id><published>2007-12-23T14:58:00.000-05:00</published><updated>2007-12-23T15:12:37.136-05:00</updated><title type='text'>Eterna soledad</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOG_video_class" id="BLOG_video-5ef82fc34d4213ea" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"&gt;&lt;param name="movie" 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src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-2930426093952392133</id><published>2007-12-17T07:29:00.000-05:00</published><updated>2007-12-24T16:19:50.844-05:00</updated><title type='text'>Navidad</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_vF5QOYFCA-c/R2ZsGbQOiJI/AAAAAAAAADg/aAf8_IJasCw/s1600-h/TRES+AMIGOS+CON+HIJO.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5144918481968203922" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_vF5QOYFCA-c/R2ZsGbQOiJI/AAAAAAAAADg/aAf8_IJasCw/s320/TRES+AMIGOS+CON+HIJO.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;em&gt;"Los buenos tiempos pasan, son pocos. Los disfruto con la inocencia de un niño a quien todo le es concedido. No soy un niño; es posible que sea un hombre obsesionado con la juventud…"&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Gabino Manrique vuelve a casa. Carlos Aguasaco&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-2930426093952392133?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/2930426093952392133/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=2930426093952392133' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/2930426093952392133'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/2930426093952392133'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2007/12/navidad.html' title='Navidad'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_vF5QOYFCA-c/R2ZsGbQOiJI/AAAAAAAAADg/aAf8_IJasCw/s72-c/TRES+AMIGOS+CON+HIJO.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-5504932707576512761</id><published>2007-12-13T20:10:00.000-05:00</published><updated>2007-12-17T07:48:25.090-05:00</updated><title type='text'>Una buena noche</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_vF5QOYFCA-c/R2HcR3WlqvI/AAAAAAAAADY/tYSJRazKs_0/s1600-h/DSC00275.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5143634448908397298" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_vF5QOYFCA-c/R2HcR3WlqvI/AAAAAAAAADY/tYSJRazKs_0/s320/DSC00275.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_vF5QOYFCA-c/R2HYGnWlquI/AAAAAAAAADM/tfCR_AlA2so/s1600-h/DSC00258.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5143629857588357858" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_vF5QOYFCA-c/R2HYGnWlquI/AAAAAAAAADM/tfCR_AlA2so/s320/DSC00258.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Estas son fotos de una buena noche. Simplemente como dice la canción:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;"Numa folha qualquer eu desenho um navio de partida&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;com alguns bons amigos bebendo de bem com a vida."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(En una hoja cualquiera yo dibujo un navío de partida&lt;br /&gt;Con algunos buenos amigos bebiendo de bien por la vida".) &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Aquarela. Toquinho y Vinicius de Moraes.&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-5504932707576512761?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/5504932707576512761/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=5504932707576512761' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/5504932707576512761'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/5504932707576512761'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2007/12/esta-es-una-foto-de-una-buena-noche.html' title='Una buena noche'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_vF5QOYFCA-c/R2HcR3WlqvI/AAAAAAAAADY/tYSJRazKs_0/s72-c/DSC00275.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-6702638963050476350</id><published>2007-10-26T18:19:00.002-05:00</published><updated>2010-03-06T23:05:16.744-05:00</updated><title type='text'>Historias de la princesa oscura de Barcelona</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Ahí va otra joya, sacada de uno de esos magníficos libros de los que por alguna razón de aislamiento cultural no se difunden mucho en Colombia. Cuando pasan tantos meses para poder hallar fuerza en medio de tanta literatura de comercio, lamento la pobreza de nuestro círculo literario. Por culpa de las estúpidas alegrías paliativas con que vivimos en Colombia, seducido por la apariencia de vivir en la capital mundial del libro, casi pude perderme la oportunidad de sumergirme en la posmodernidad de la noche barcelonesa. El vacío que nos espera en unos años logra apreciarse desde las primeras páginas de este libro. Por ahora sólo les regalo este fragmento:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Hay más fantasmas en un sola noche&lt;br /&gt;que noches tiene la existencia&lt;br /&gt;del fantasma de uno mismo.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;Días de ira. Alfredo Viertel.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-6702638963050476350?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/6702638963050476350/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=6702638963050476350' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/6702638963050476350'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/6702638963050476350'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2007/10/historias-de-la-princesa-oscura-de.html' title='Historias de la princesa oscura de Barcelona'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-4424519221571332942</id><published>2007-10-13T08:58:00.001-05:00</published><updated>2007-10-13T11:00:49.357-05:00</updated><title type='text'>Adolescencia</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Hay mañanas en que la adolescencia está esperando por nosotros al abrir los ojos. Eso me ha ocurrido hoy. Y como cuando era muy joven y madrugaba a moldear el cuerpo trotando por el bosque de San Carlos o simplemente me levantaba muy temprano y me arreglaba con esmero para ir a buscar la vida que pensaba estaba fuera de mi casa y de mí mismo, esta mañana me he levantado con el ánimo despejado para hacer las cosas. Vi mil caminos posibles de caminatas por parques metropolitanos o búsqueda de conferencias sobre temas interesantes y banales. También consideré la posibilidad de un desayuno con algún amigo madrugrador pero la realidad me dijo que esa circunstancia no cabía dentro de las mil que eran factibles: la mayoría de mis amigos se marcharon hace tiempo fuera del país a respirar aromas de viñedos, vientos secos o contaminación de urbes globales. Los otros, los pocos que quedan en Colombia, contrajeron obligaciones maritales que limitan demasiado la alternativa de revivir esa adolescencia que a mí me esperaba en la mañana. Después pensé en la posibilidad de ir al cineclub de la Biblioteca Virgilio Barco pero me detuvo la certeza que tras ese deseo estaba la oculta intención de revivir instantes de años atrás en que me reunía en ese mismo templo con Javier y José a planear proyectos nunca consumados. Entonces me decidí por mis prioridades y primero organicé en el apartamento las cosas que tenía desajustadas. Y entonces ahora, mientras una sombra de mi adolescencia sigue empujándome a la calle al tiempo que el animal adulto que me habita me llama a la responsabilidad, mientras me hago aparte para que se consume esa batalla interior entre esas dos fuerzas, decidí escribir y lanzar esta botella al mar. Pero la palabra botella me recuerda un poco de vodka que tengo enfriando dentro de una whiskera en el congelador. Mis viejos hábitos y el cliché del escritor que algún día quiero ser, me hacen ir hasta la nevera y tomar un sorbo. A veces quisiera ser un SS alemán o un soldado ruso dándose valor en el Frente del Este, y no este proyecto de pequeño burgués que la sociedad me impone ser. Indudablemente, los años y la realidad han hecho lo suyo en mi existencia. Al segundo sorbo de vodka, pienso que así como el fantasma de mi adolescencia me esperaba esta madrugada, un día lo hará la muerte. Por supuesto que no espero ver una figura pelona envuelta en capa negra y con una guadaña en la mano, simplemente creo que llegado el momento una densa niebla comenzará a cubrirme y la infinita mezcla de duda y temor por lo desconocido se apoderará de mi alma mientras abandono el cuerpo. Pero me estoy yendo por otro camino y la sombra que me espera en el futuro amenaza tragarse el fantasma luminoso de mi ayer que vino a visitarme esta mañana. Decido no ser tan imparcial en la batalla. Y si bien espero nunca tener comportamientos de “cuchacho”, inclino la balanza a favor de la adolescencia y su irresponsabilidad. Espero terminar la noche en algún bar o al menos jugando bolos alegremente. Por ahora, hago un brindis con Cernuda, y entre ambos, con este poema, le rendimos homenaje a nuestros años idos:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Adolescente fui en días idénticos a nubes,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;cosa grácil, visible por penumbra y reflejo,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;y extraño es, si ese recuerdo busco,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;que tanto, tanto duela sobre el cuerpo de hoy.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Perder placer es triste&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;como la dulce lámpara sobre el lento nocturno;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;aquél fui, aquél fui, aquél he sido;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;era la ignorancia mi sombra.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Ni gozo ni pena;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;fui niño prisionero entre muros cambiantes;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;historias como cuerpos, cristales como cielos,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;sueño luego, un sueño más alto que la vida.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;Cuando la muerte quiera&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;una verdad quitar de entre mis manos,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;las hallará vacías, como en la adolescencia&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;ardientes de deseo, tendidas hacia el aire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adolescencia. Luis Cernuda.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-4424519221571332942?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/4424519221571332942/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=4424519221571332942' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/4424519221571332942'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/4424519221571332942'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2007/10/adolescencia.html' title='Adolescencia'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-9136313132908571453</id><published>2007-10-10T19:07:00.001-05:00</published><updated>2008-03-09T07:06:25.859-05:00</updated><title type='text'>El valor de las cosas fugaces</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Después de un par de semanas de machacarme la cabeza tratando de desentrañar enigmas inexistentes, sólo conseguí un dolor enorme en el cuello que me hizo caminar como robocop por dos días, y la pérdida del sentido de lo sencillo y lo fugaz. Lamentablemente fueron días en que viví con antiguas nieblas de mi corazón. Afortunadamente hoy algo me hizo recordar la belleza de las cosas pasajeras, el valor de la pasión en la vida. Y entonces, al volver al apartamento, el reencuentro con la vida me hizo sacar cajas olvidadas en el closet y buscar en una vieja agenda este poema que me dedicó una vieja amiga. Le tengo cariño porque fue dedicado en un momento especial, hace 11 años, cuando también el sentido de la vida andaba perdido entre las sombras que tuve que saborear en mi primera juventud.&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;Un momento de amor vale una vida,&lt;br /&gt;vanos son los fantasmas del futuro.&lt;br /&gt;Si el momento presente está seguro&lt;br /&gt;nada hay que la ventura nos impida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como todo, el amor pasa y se olvida.&lt;br /&gt;¿Para qué el ansia y el temor oscuro&lt;br /&gt;si el momento presente está seguro&lt;br /&gt;y la ventana azul está florida?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cenizas, soledad, carbón impuro&lt;br /&gt;sólo deja la hoguera enrojecida.&lt;br /&gt;Nos hemos de olvidar en el futuro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;mas hoy la reja azul está florida&lt;br /&gt;y el momento presente está seguro.&lt;br /&gt;¡Un momento de amor vale una vida!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rondel. Aurelio Martínez Mutis.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-9136313132908571453?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/9136313132908571453/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=9136313132908571453' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/9136313132908571453'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/9136313132908571453'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2007/10/el-valor-de-las-cosas-fugaces.html' title='El valor de las cosas fugaces'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-2902968855264294815</id><published>2007-09-23T18:57:00.000-05:00</published><updated>2007-09-23T19:11:14.269-05:00</updated><title type='text'>Letra para cantar un día domingo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_vF5QOYFCA-c/Rvb-q4BVrNI/AAAAAAAAACo/7aMbG2iNDOE/s1600-h/cielo+azul.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5113554439471738066" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_vF5QOYFCA-c/Rvb-q4BVrNI/AAAAAAAAACo/7aMbG2iNDOE/s320/cielo+azul.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Para aquellos amantes de la poesía que por añadidura sean víctimas del síndrome de domingo por la tarde. Aquí va este hermoso y nostálgico poema del español Ángel González. &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Y a última hora no quedaba nada:&lt;br /&gt;Ni siquiera las hojas de los árboles&lt;br /&gt;-acacias-, ni el viento de la tarde,&lt;br /&gt;ni la alegría, ni la desesperanza.&lt;br /&gt;La caricia que pudo haber rozado&lt;br /&gt;aquella piel, no se produjo porque&lt;br /&gt;aquella piel no era la tuya,&lt;br /&gt;ni los ojos&lt;br /&gt;que me miraban eran&lt;br /&gt;tus ojos, ni el deseo&lt;br /&gt;-que en otro tiempo hubiera sido&lt;br /&gt;suficiente-&lt;br /&gt;tenía sentido, desviado&lt;br /&gt;del cauce de ti misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A última hora había pasado un día,&lt;br /&gt;y al sentirlo hecho sombra, y polvo, y nada,&lt;br /&gt;comprendí que la luz que había llenado&lt;br /&gt;sus horas,&lt;br /&gt;y todas las palabras&lt;br /&gt;que ocuparon mi boca, y los gestos&lt;br /&gt;de mis manos,&lt;br /&gt;y la fatalidad de mis designios,&lt;br /&gt;y las calles que anduve paso a paso&lt;br /&gt;y el vino que bebí, y la alegría&lt;br /&gt;de saber que existías en el mismo&lt;br /&gt;instante,&lt;br /&gt;no eran sólo el fracaso repetido&lt;br /&gt;del Día del Señor, sino que eran&lt;br /&gt;un día más sin ti:&lt;br /&gt;comprendí con dolor que jamás, nunca&lt;br /&gt;para mí habría domingos ni esperanza&lt;br /&gt;fuera de tu mirada y tu sonrisa,&lt;br /&gt;lejos de tu presencia tibia y clara.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Letra para cantar un día domingo. Ángel González &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-2902968855264294815?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/2902968855264294815/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=2902968855264294815' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/2902968855264294815'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/2902968855264294815'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2007/09/letra-para-cantar-un-da-domingo.html' title='Letra para cantar un día domingo'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_vF5QOYFCA-c/Rvb-q4BVrNI/AAAAAAAAACo/7aMbG2iNDOE/s72-c/cielo+azul.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-5508788543478464568</id><published>2007-09-22T14:55:00.001-05:00</published><updated>2007-09-22T18:21:32.643-05:00</updated><title type='text'>Desde una orilla del recuerdo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;La lluvia está un poco más de allá de la ventana aunque el frío logra filtrarse por los espacios más pequeños, incluso por las minúsculas y vulnerables rendijas del corazón. El sol amaga en asomar pero vuelve a ocultarse luego de un nuevo recuerdo. Las tardes de lluvia bogotana poseen la triste virtud de traer oscuras nubes vigilantes arrastradas por los gélidos vientos del presente y del pasado. Afuera, un obrero recoge escombros con una pala y los lanza hacia el platón de una volqueta. El café de enfrente a la ventana ha sido inaugurado apenas dos días atrás pero aún no ha logrado vulnerar la indiferencia y la pobreza de los caminantes del centro. El anciano vendedor de golosinas, ubicado en la puerta del café, resiste el helaje de la tarde enfundado en una ruana de tiempos coloniales. Unas calles más arriba, hacia la séptima con diecinueve, caminan las nostalgias construidas años atrás, en la época estudiantil. Las melancolías que vienen con la lluvia de la tarde no son tan desoladoras como las de los viernes caminando el centro recién empieza a anochecer, cuando veo las parejas de universitarios intentando disfrutar de una perversión inocente llamada amor. La época de la tranquilidad, el estudio y el amor está cobijada por cielos más comprensivos con las penas. –“Eran otros tiempos”- me digo sin palabras, -“y yo también era otro”- digo ahora en voz alta. Quiero levantarme del escritorio pero me detiene el miedo a vislumbrar el paisaje completo de la tristeza de esta tarde. Temo que el sonido de la pala cargando los escombros tome la forma de aquello en que un día puedo convertirme. Me da miedo divisar el rostro y el cuerpo que hay bajo el sombrero y el fragmento de la ruana que apenas diviso aquí sentado: es otra posibilidad amenazante en mi futuro. Me niego a aceptar el café vacío como un sitio clausurado de forma prematura. Con las nostalgias no hay problema porque tengo su imagen donde quiera vaya o me refugie. Las nubes oscuras y los vientos fríos de esta tarde no están en el cielo bogotano sino en el espacio de mi propia alma. La lluvia es eterna, es un sueño recurrente convertido en recuerdo cierto. Por eso creo que he de huir de estas ciudades desoladas que sólo son un espejo de mi órbita interior.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Suena el teléfono y espero al tercer timbrazo antes de levantar la bocina. No hablo y sólo coloco mi oído sobre el auricular. Una voz venida desde alguna lejanía impuesta me habla y me dice que salga hasta la esquina y que me espera en el café Oma para que hablemos de lo que fue y puede seguir siendo. La dueña de la voz no sabe que la vida es frágil, que la resurrección sólo es posible para creyentes y que yo hace tiempo dejé de serlo. Además, su voz ha cambiado, es distante y parece más segura de sí misma, de la extraña en que se ha convertido. No digo nada pero ella insiste, acaso yo esté a punto de ceder. Cierro los ojos y aprieto los labios y el pecho para que por fin me salgan las palabras. Por fin suspiro hondo y abro los ojos para ver la realidad tan cierta. El tut- tut- tut de un teléfono que no ha timbrado en toda la tarde me fastidia en el oído. Miro hacia la sala de espera de la oficina y veo el indicador del estéreo encendido, y entiendo que la voz no vino nunca de un lugar lejano sino del violín y el saxo que brotaban hace poco de esa caja maldita. Entonces me levanto y camino hacia la ventana. La lluvia ha cesado y ya no hay escombros ni obreros palanchines; el viejo de las golosinas parece una estatua derrumbada. El café continúa abierto y vacío. Tomo las llaves de la oficina y decido salir a buscar ese futuro que amenaza atormentarme. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-5508788543478464568?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/5508788543478464568/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=5508788543478464568' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/5508788543478464568'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/5508788543478464568'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2007/09/desde-una-orilla-del-recuerdo.html' title='Desde una orilla del recuerdo'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-1556337118699375593</id><published>2007-09-19T19:02:00.005-05:00</published><updated>2010-02-23T01:23:43.867-05:00</updated><title type='text'>Poema</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Por casualidad encontré este bello poema. Pertenece a un tolimense de esos cuyo nombre no recuerdo porque no figura entre los listables comerciales que ocupan las páginas literarias de este país. Su título es &lt;em&gt;A la muerte de una costurera&lt;/em&gt;:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La hilandera que tejió en el telar de la lluvia&lt;br /&gt;la costura de mis huesos,&lt;br /&gt;y en las noches daba puntadas&lt;br /&gt;al dolor de mis costado,&lt;br /&gt;ya no enhebrará su hilo en nuestras vértebras:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;dos pájaros azules la esperan&lt;br /&gt;en las puertas de otro reino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Entonces quién hará su oficio&lt;br /&gt;ahora que la muerte es un domingo eterno?&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-1556337118699375593?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/1556337118699375593/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=1556337118699375593' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/1556337118699375593'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/1556337118699375593'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2007/09/por-casualidad-encontr-este-bello-poema.html' title='Poema'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-6379793764693822795</id><published>2007-09-19T12:09:00.000-05:00</published><updated>2007-09-29T08:59:55.375-05:00</updated><title type='text'>La muerte más allá de la muerte</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Creo que, más allá de lo que diga la ciencia con todos sus adelantos en neurología, los sueños siempre han sido y serán un enigma. Podemos controlar nuestros pensamientos pero nunca nuestros sueños. No sé si alguien ya haya alcanzado el método para hacerlo, matando de esa forma la concepción romántica que aún vincula mi existencia con la magia y la fantasía. Mientras no aparezca ese alguien prefiero aferrarme a la idea de que los sueños son alguna clase de existencia paralela donde transita nuestra alma. No importa que aquello que aquí llamo “alma” sea en el mundo posmoderno una proyección de nuestro inconsciente. Por ahora, valga saber que la ciencia está en crisis y que la física cuántica cada vez se aproxima más al límite en el que la ciencia y la fe se encontrarán de frente. No soy creyente y esa es una postura que defiendo firmemente. Sin embargo, tengo la esperanza de que en medio de este caos se está tejiendo el camino que nos llevará a un reencantamiento del mundo, y que en un futuro habremos de aceptar humildemente formas de conocimiento diferentes a las racionales. Como ven, sin quererlo, el camino de los sueños me ha traído hasta este punto. Y quisiera extenderme más, pero hoy no quiero pensar en la física cuántica ni en la fe, ni en la modernidad ni el mundo encantado. Hoy sencillamente quería tratar de recuperar con las palabras un sueño que he tenido anoche –o esta madrugada-. En mi sueño a mi vez dormía y tenia otro sueño. Un teórico trataría de definir esto como un “metasueño”. Demos libertad al teórico y digamos que en mi metasueño me encontraba frente a frente con un querido amigo de adolescencia y primera juventud muerto hace cuatro años. Hablamos algunas cosas que lamentablemente no recuerdo. De hecho, no recuerdo muchas cosas del sueño. Pero al despertar, permanecí unos minutos en la penumbra de mi cuarto tratando de descifrar el enigma y la sensación etérea que me dejó el sueño. Hoy quiero compartir con ustedes ese enigma en tanto que la sensación se desvanece con el paso del día y la rutina. Muchos se han preguntado si hay vida después de la muerte, pero esta mañana sentí la necesidad de saber si había muerte después de la muerte. Claro está, esta pregunta presupone la certeza de una vida ultraterrena. Ustedes qué creen ¿Acaso hay algún tipo de segunda muerte luego de morir en esta Tierra?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-6379793764693822795?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/6379793764693822795/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=6379793764693822795' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/6379793764693822795'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/6379793764693822795'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2007/09/la-muerte-ms-all-de-la-muerte_8582.html' title='La muerte más allá de la muerte'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-1455533411856102775</id><published>2007-09-16T19:54:00.003-05:00</published><updated>2008-07-03T08:24:43.684-05:00</updated><title type='text'>El amor a la simplicidad</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;El amor a la simplicidad&lt;/em&gt; es el título de una bella novela de la nueva narrativa alemana. Fue escrita por Wilhem Genazino y en Colombia se consigue una edición de Mondadori, llena de erratas. Sin embargo, la falla de la editorial no alcanza a restarle frescura a un lenguaje ingenuo y sencillo que le hace homenaje al título de la obra. Creo que ésta es una de esas novelas que hacía falta leer. La ciudad deja de ser un peso insoportable en la espalda del individuo, y se convierte en un espacio con el que hay que reconcilirse pues constituye el universo esencial del hombre moderno.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Como dicen, para la muestra un botón:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;"Es suficiente detenerse de pronto un día claro y cerrar los ojos como he hecho de niño. Bajo los párpados está oscuro durante un rato, pero después se aclara. Veo un ancho firmamento amarillento, hacia arriba, rojizo hacia abajo. Puede ser un desierto y un cielo. El rojo del borde inferior se intensifica en cuanto refriego un poco los ojos con la mano. Es como si extendiera bajo los párpados el cielo rojo de una tarde. A veces pasan corriendo pequeños seres vivos, parecen una mezcla de pájaros y niños. Me gusta mirarlos, llevan consigo pequeños objetos y no hablan. Normalmente vienen del ángulo derecho y desaparecen por el izquierdo. Cuando la visión se vuelve demasiado fantástica, basta un simple abrir de ojos. Entonces el mundo vuelve a ser como era antes". &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-1455533411856102775?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/1455533411856102775/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=1455533411856102775' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/1455533411856102775'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/1455533411856102775'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2007/09/el-amor-la-simplicidad.html' title='El amor a la simplicidad'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-628102378239346020</id><published>2007-09-16T19:01:00.000-05:00</published><updated>2007-09-16T19:06:12.938-05:00</updated><title type='text'>Cuando la poesía habla...</title><content type='html'>A veces, cuando la poesía habla, no nos queda otra alternativa que callar. Eso pasa con este poema de Cavafis:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Dijiste: "Iré a otra ciudad, iré a otro mar.  &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Otra ciudad ha de hallarse mejor que ésta.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;  Todo esfuerzo mío es una condena escrita;  &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;y está mi corazón - como un cadáver - sepultado.  &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Mi espíritu hasta cuándo permanecerá en este marasmo.  &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Donde mis ojos vuelva, donde quiera que mire  &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;  oscuras ruinas de mi vida veo aquí,  &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;donde tantos años pasé y destruí y perdí".  &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Nuevas tierras no hallarás, no hallarás otros mares.  &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;La ciudad te seguirá. Vagarás  &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;por las mismas calles. Y en los mismos barrios te harás viejo  &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;y en estas mismas casas encanecerás.  &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt; Siempre llegarás a esta ciudad. Para otro lugar -no esperes-  &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;no hay barco para ti, no hay camino.  &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Así como tu vida la arruinaste aquí  &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;en este rincón pequeño, en toda tierra la destruiste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ciudad. Constantino Cavafis&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-628102378239346020?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/628102378239346020/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=628102378239346020' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/628102378239346020'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/628102378239346020'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2007/09/cuando-la-poesa-habla.html' title='Cuando la poesía habla...'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-8888622803369445861</id><published>2007-09-16T18:27:00.000-05:00</published><updated>2007-10-02T19:53:39.304-05:00</updated><title type='text'>Ante las cenizas</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_vF5QOYFCA-c/Ru287B1TeEI/AAAAAAAAACg/Lo3_JMaXlaQ/s1600-h/CENIZA.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5110948874425694274" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_vF5QOYFCA-c/Ru287B1TeEI/AAAAAAAAACg/Lo3_JMaXlaQ/s200/CENIZA.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Sombra,&lt;br /&gt;fuego extinguido,&lt;br /&gt;cenizas húmedas de llanto&lt;br /&gt;y el humo que se eleva silencioso.&lt;br /&gt;No era un gran incendio,&lt;br /&gt;sólo fue un amor.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-8888622803369445861?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/8888622803369445861/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=8888622803369445861' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/8888622803369445861'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/8888622803369445861'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2007/09/ante-las-cenizas.html' title='Ante las cenizas'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_vF5QOYFCA-c/Ru287B1TeEI/AAAAAAAAACg/Lo3_JMaXlaQ/s72-c/CENIZA.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-7623040560594169924</id><published>2007-09-16T18:19:00.002-05:00</published><updated>2008-12-17T11:29:09.630-05:00</updated><title type='text'>Viviendo a Bogotá</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/SUkovSle_ZI/AAAAAAAAAKs/7Cvm1PsAqiA/s1600-h/PARQUE_DESCONOCIDO.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5280796830976638354" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 215px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/SUkovSle_ZI/AAAAAAAAAKs/7Cvm1PsAqiA/s320/PARQUE_DESCONOCIDO.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_vF5QOYFCA-c/Ru26TB1TeDI/AAAAAAAAACU/m3IP1NI13aQ/s1600-h/PARQUE+DESCONOCIDO.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div align="justify"&gt;Muchas veces me había preguntado cuál podría ser la impresión que Bogotá causara a un viajero que, sin prejuicios, la visitara de paso simplemente. Yo era uno de los desdichados amantes de la ciudad que ya casi no podían soñar con ella, pues al recorrerla solo encontraba una realidad caótica. En rigor, los ojos con los que yo miraba la ciudad estaban prejuiciados por los periódicos y la televisión. El centro de Bogotá me parecía un hormiguero desordenado en el que la gente transitaba en una estampida insegura e impetuosa. Con todo, a veces era grato encontrar un delicioso extraviado que se paraba sencillamente a gozar de aquel caos. En ocasiones yo era uno de ellos, y me detenía en el Parque Santander a aplaudir a los mimos que imitaban a los transeúntes y divertían a los desocupados. Allí también encontré alguna vez al hombre que hacia las dos mil flexiones de brazos sin descansar. A veces en ese mismo parque se armaba una feria popular del libro, donde se conseguían ejemplares viejos y usados por muy buen precio. Pero todo esto se iba convirtiendo últimamente en una envidia personal pues cada vez era más riesgoso hacerlo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Con todo esto, las características negativas del centro se estaban trasladando a los rincones más lejanos de la ciudad, o quizás el sentido haya sido a la inversa: el caos nacía en los rincones y buscaba el centro. En todo caso ya no se salvaban ni los parques solitarios que fueron la delicia de los adolescentes vagabundos: pasaban de ser una promesa romántica a una estadística de inseguridad.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Si alguien me hubiera pedido un consejo hace unos años sobre mi ciudad, yo hubiera la hubiera presentado como el lugar ideal para vivir, soñar y amar. En realidad yo estaba platónicamente enamorado de Bogotá. Como producto del sur disfrutaba de cosas sencillas. Visitaba parques solitarios como el Country Sur, Santa Isabel, Ciudad Montes... y acechaba en las tardes de semana la ilusión de encontrar en ellos a mi compañera caminante. En palabras de Khalil Gibrán, no era yo un loco pues aun tenía la esperanza de hallar a mi alma gemela.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-7623040560594169924?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/7623040560594169924/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=7623040560594169924' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/7623040560594169924'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/7623040560594169924'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2007/09/viviendo-bogot_16.html' title='Viviendo a Bogotá'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/SUkovSle_ZI/AAAAAAAAAKs/7Cvm1PsAqiA/s72-c/PARQUE_DESCONOCIDO.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-5311459717624917153</id><published>2007-09-16T18:12:00.002-05:00</published><updated>2008-07-03T08:26:59.190-05:00</updated><title type='text'>Noche y tango</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;Cuando vi la película &lt;em&gt;Sur&lt;/em&gt; quedé enamorado de &lt;em&gt;"La esquina de los sueños".&lt;/em&gt; Creo que la imagen de lo que es un tango se resume perfectamente en ese espacio nocturno de bruma y música nostálgica, del que paulatinamente van desapareciendo los personajes. &lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOG_video_class" id="BLOG_video-42e263815427df86" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/get_player"&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF"&gt;&lt;param name="allowfullscreen" value="true"&gt;&lt;param name="flashvars" value="flvurl=http://v10.nonxt6.googlevideo.com/videoplayback?id%3D42e263815427df86%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331283391%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D4D4F25580E630660427850CEDC9C4014C7715AEA.65A07EAE716F05E02E5035E868F0777C7C15C3B4%26key%3Dck1&amp;amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3D42e263815427df86%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3DRce0LmIL7zy4pSsJ4iVxcLh8Utg&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;ps=blogger"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/get_player" type="application/x-shockwave-flash"width="320" height="266" bgcolor="#FFFFFF"flashvars="flvurl=http://v10.nonxt6.googlevideo.com/videoplayback?id%3D42e263815427df86%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331283391%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D4D4F25580E630660427850CEDC9C4014C7715AEA.65A07EAE716F05E02E5035E868F0777C7C15C3B4%26key%3Dck1&amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3D42e263815427df86%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3DRce0LmIL7zy4pSsJ4iVxcLh8Utg&amp;autoplay=0&amp;ps=blogger"allowFullScreen="true" /&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Eso también es esta fotografía: una noche de la vida que recuerda un tango persistente en la memoria. Afortunadamente estaban los amigos.&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5214817939365533746" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_vF5QOYFCA-c/SF7BSVw3mDI/AAAAAAAAAHA/wtgPrGS8P0c/s320/SALIENDO+DE+EL+ZARZO.JPG" border="0" /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-5311459717624917153?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='enclosure' type='video/mp4' href='http://www.blogger.com/video-play.mp4?contentId=42e263815427df86&amp;type=video%2Fmp4' length='0'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/5311459717624917153/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=5311459717624917153' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/5311459717624917153'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/5311459717624917153'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2007/09/noche-y-tango.html' title='Noche y tango'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_vF5QOYFCA-c/SF7BSVw3mDI/AAAAAAAAAHA/wtgPrGS8P0c/s72-c/SALIENDO+DE+EL+ZARZO.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-2446860274989468299</id><published>2007-09-16T15:04:00.001-05:00</published><updated>2008-12-17T11:26:18.976-05:00</updated><title type='text'>Palabras y portales</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/SUkn8wE1rMI/AAAAAAAAAKc/UB0U-VF0h4U/s1600-h/La+cosecha+-+Vincent+Van+Gogh.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5280795962719448258" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 257px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/SUkn8wE1rMI/AAAAAAAAAKc/UB0U-VF0h4U/s320/La+cosecha+-+Vincent+Van+Gogh.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Abrir un libro es abrir un portal en el tiempo y en el espacio, es vislumbrar la ruta hacia otros universos inimaginados donde nos esperan las palabras de hombres y mujeres que lucharon por vencer los límites del tiempo. Recuerdo que hace unos años vi una película en la que un hombre ayudaba a una mujer que huía a través de los infinitos universos paralelos del cosmos. Cada cierto tiempo, en algún lugar, aparecía un portal luminoso que al ser penetrado lanzaba a los personajes hacia mundos donde las situaciones variaban en historias paralelas. Así, en un mundo se había desarrollado las armas pero no la medicina, en otro los nazis habían triunfado en la Segunda Guerra Mundial, en otro las montañas rocosas conservaban no la imagen de los rostros de antiguos presidentes estadounidenses sino de personajes de la televisión vieja, etc. Abrir un libro es penetrar un pórtico similar, y somos lanzados a universos inverosímiles de aventuras y sentimientos, y por un tiempo compartimos nuestra vida con los personajes hasta entonces desconocidos en una historia que se acaba al cerrar la última página. Al igual que sucede en la realidad cuando concluye etapa vital en nuestra existencia, nos queda una nostalgia.&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En las primeras páginas de “Sobre héroes y tumbas”, Ernesto Sábato nos abre las fronteras de Buenos Aires con sus parques nocturnos donde se refugian los solitarios, y las calles que arrastran a los enigmáticos. Miguel Ángel Asturias en sus “Leyendas de Guatemala”, nos pasea por la Guatemala indígena y sus pueblos de ancianos con güegüecho visitados en la noche por espantos milenarios. José Eustasio Rivera nos lleva en “La Vorágine” por áridas llanuras hasta lanzarnos al sopor frondoso de la selva colombiana, con sus arbustos tenebrosos y sus ríos implacables. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En tiempos actuales en los que mucha gente busca mera distracción en los libros y deniega el hábito de la lectura bajo la excusa de entretenciones mejores, es necesario tener en cuenta un hecho importante e inmanente en la acción de abrir un libro: el acto comunicativo. Creo que sólo es necesario recordar que en estos tiempos de incomunicación humana (a pesar de los sofisticados medios físicos de comunicación) que un libro es la materialización de una idea, de un recuerdo o de un hecho que se gestó en un momento y un lugar preciso del transcurso de la historia humana. Leer es acceder a ese momento, comunicarnos con lo intemporal y sabernos parte de un gigantesco proceso construido a partir de pequeñas emociones y actos más que de grandes momentos. La historia oficial habla de tres o cuatro grandes hechos ocurridos en determinado lapso de tiempo, pero ¿acaso no sufría y gozaba la gente de aquella época?, ¿acaso no se extasiaban con la noche tal como lo hacemos nosotros?. El olvido de esos pequeños detalles ha hecho que el hombre contemporáneo se sienta el gran descubridor de la vida como si estuviera inventando o hallando sentimientos y emociones nuevas. Sin duda que el desconocimiento o la no-valoración de las pequeñeces del pasado es en parte la causa de la actual soberbia humana.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-2446860274989468299?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/2446860274989468299/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=2446860274989468299' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/2446860274989468299'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/2446860274989468299'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2007/09/palabras-y-portales.html' title='Palabras y portales'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/SUkn8wE1rMI/AAAAAAAAAKc/UB0U-VF0h4U/s72-c/La+cosecha+-+Vincent+Van+Gogh.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-5655834144179841839</id><published>2007-09-16T15:01:00.000-05:00</published><updated>2007-09-16T18:57:23.335-05:00</updated><title type='text'>La patria interior</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_vF5QOYFCA-c/Ru2TMh1Td-I/AAAAAAAAABs/PCOTg7C-ZNY/s1600-h/Paisaje+con+brezales+a+la+caÃ&amp;shy;da+de+la+tarde+-+Vincent+Van+Gogh.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5110902995585038306" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_vF5QOYFCA-c/Ru2TMh1Td-I/AAAAAAAAABs/PCOTg7C-ZNY/s320/Paisaje+con+brezales+a+la+ca%C3%ADda+de+la+tarde+-+Vincent+Van+Gogh.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Es indudable que en nuestro tiempo se hace necesaria la renovación de los conceptos. La palabras derivadas de una raíz a llegan a perder sustancialmente la que relación que deberían tener. Si por ejemplo miramos la palabra patria tenemos que el significado literal, según el diccionario, es sitio donde se nace o país de origen. De este modo, el significado de otra palabra como patriotismo es amor a la patria. Sin embargo, creo que es necesario replantear la relación de estos dos términos y de un modo más amplio la verdadera relación del primer término en cuanto a lugar, y el segundo en cuanto sentimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;No vayamos a engañarnos con nacionalismos ideales que proclaman una patria justa y buena para todos sus ciudadanos. Pese a todo lo que se pueda decir, son pocos los que en realidad aman una cosa, una persona o, como en este caso, un lugar, con todas sus virtudes y sus defectos. Muchos podrían decir, al ver una situación social en decadencia o un estado de guerra en su lugar de origen que ese no es su país, que lo malo es el actuar de unos pocos, etc. Sin embargo, habría que ser consecuentes con una realidad sostenida durante décadas. En el caso colombiano, la guerra es una constante y casi una manera de vivir a la que absurdamente nos hemos acostumbrado. Por tanto, si alguien proclama su amor a Colombia deberá aceptar que ama un país en guerra y socialmente decaído. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Muchos podrán aún sostener su patriotismo recalcitrante, manifestado en las banderas en la ventana de su casa los días de fiestas patrias, o acaso la bandera ondeante por la calle cuando juega la selección de fútbol, o el televisor a todo volumen y encendido a las tres de la madrugada cuando corre Juan Pablo Montoya en un país meridional, o quizás podrá sentirse patriota con el afiche de Shakira, Juanes o Aterciopelados pegado en alguna pared de la casa. Pero cabe entonces la pregunta ¿Somos patriotas en el sentido de amar a nuestra patria? ¿o somos idólatras de los símbolos comerciales de una patria moribunda? Consumir los productos simbólicos de nuestro inventario nacionalista no nos hace más patriotas. Y en realidad esta respuesta a una pregunta nos conduce a un nuevo interrogante ¿En realidad qué es lo que conforma nuestra patria? ¿Qué es lo que nos identifica con el lugar en que nacimos, con los principios de nuestra remota historia personal? &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Quienes han tenido la posibilidad de salir fuera del país sabrán que lejos de la tierra no se extraña ni la música, ni los afiches, ni tampoco la posibilidad de lucir la camiseta de la selección de fútbol, ni las carreras por televisión, ni nada de esos símbolos comerciales. En la era de la masificación todas esas cosas son accesibles incluso estando fuera del país, de modo que no es posible extrañar los objetos que tenemos a nuestro alcance. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Si somos sinceros diremos que lo que verdaderamente extrañamos es la posibilidad de disfrutar la vida, las cosas, incluso los símbolos comerciales de nuestra patria, con la gente que nos entiende, con los seres que interiormente están cerca de nosotros y comprenden todas nuestras expresiones de tristeza y alegría. En realidad, lo que se extraña es la posibilidad estar en el carnaval espontáneo que se forma cuando gana la selección, o asistir a un concierto de Juanes, Shakira o Aterciopelados, o cualquier otro grupo musical y salir de estadio y encontrarse con el mundo que interiormente es nuestro. Lo que verdaderamente extrañamos es la posibilidad de salir y comentar la carrera de Juan Pablo Montoya (haya ganado o haya perdido) con el vecino del barrio, con el amigo de la esquina. Lo importante es la posibilidad de compartir una misma emoción con toda esa gente que interiormente tiene la misma estructura de identidad que nosotros. Y es por eso que los símbolos comerciales constituyen, de alguna manera, un puente por medio del cual el que está lejos intenta acercarse a los que aún permanecen en ese espacio geográfico llamado país. En realidad, el país de origen, como el padre carnal, es un mero accidente en nuestra historia personal. Pero la cultura a la que pertenecemos, como también nuestra madre carnal, es una sola y exclusiva. Podemos esconder las señales de nuestro padre-país y tratar de pasar por hijos de otro más poderoso, pero las huellas de nuestra madre-cultura son inocultables porque estamos hechos de ella misma, somos sus reproductores, y negarla a ella sería negarnos a nosotros mismos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El sueño americano y la grave situación social de nuestro pueblos latinoamericanos han originado grupos sociales paridos en nuestras tierras pero culturalmente afectos a nodrizas extranjeras. Al igual que en la época de la independencia, nuestras sociedades se caracterizan por las mezclas, -antes raciales hoy de pensamiento-. La libertad nunca alcanzada por los pueblos latinoamericanos, confundida con una independencia exterior pero nunca interior, es el horizonte lejano que se vislumbra en el espacio cultural que hoy tenemos. Solo esa libertad de cultura, de costumbres y expresiones propias reconocidas y aceptadas por los países grandes, mucho más allá del exotismo y la extrañeza, podrán ensanchar el camino cotidiano de la historia para que haya espacio suficiente y digno para todos los que nacimos y queremos estas tierras. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Conocer y reconocer lo americano (obviamente recuperando la cobertura del término para todos los latinos), aceptar y cultivar lo americano y deleitarnos con ello, es sin duda una actitud propicia para liberar nuestra patria interior de un yugo del que no ha podido desprenderse desde hace ya más de 500 años. No sólo los símbolos comerciales de nuestra patria necesitan el apoyo de los hombres y mujeres comunes y corrientes, también lo necesitan nuestros empresarios, nuestros artesanos, nuestros obreros y nuestros intelectuales, nuestro indígenas renuentes a dejar morir el origen de nuestra cultura. Y lo necesitan también nuestros pobres y malheridos compatriotas. Finalmente, todos nosotros somos la verdadera esencia de esa patria que se extraña allá afuera. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Si miramos en un libro de la historia del siglo XX de Latinoamérica, tal vez la palabra revolución aparezca más de veinte veces. Sin embargo, habría que depurar el término y trasladarlo al ámbito de la cultura y no de la violencia. Para que haya un verdadero crecimiento social, que parte desde lo humano, es necesario revolucionar nuestras costumbres y replantear los moldes que manejamos en nuestra cultura, muchos de los cuales solo son posibles en razas con otra historia y con un espíritu diferente al nuestro. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Para que sea posible que los países llamados del primer mundo nos acepten, y nos admitan en la práctica la posibilidad también de decidir sobre nuestro futuro pequeño y el de nuestro planeta, es necesario el autorreconocimiento. Aceptarnos a nosotros mismo es el primer y más sencillo paso. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Asumir nuestra cultura como esa verdadera patria que habitamos, y en la cual están todas las posibilidades de bienestar y crecimiento humano que requieren nuestros pueblos, es una lejana expectativa pérdida ahora en el mar de la globalización, por la cual lucharon los más grandes hombres que hemos tenido. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Tal vez sea necesario el salto del pasivo patriotismo simbólico al efectivo patriotismo cultural. He allí un estandarte digno y verdadero que podemos portar los sencillos y corrientes ciudadanos.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-5655834144179841839?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/5655834144179841839/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=5655834144179841839' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/5655834144179841839'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/5655834144179841839'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2007/09/la-patria-interior.html' title='La patria interior'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_vF5QOYFCA-c/Ru2TMh1Td-I/AAAAAAAAABs/PCOTg7C-ZNY/s72-c/Paisaje+con+brezales+a+la+ca%C3%ADda+de+la+tarde+-+Vincent+Van+Gogh.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2048050603701317396.post-1009746735831892044</id><published>2007-09-16T14:58:00.007-05:00</published><updated>2008-12-17T11:24:04.762-05:00</updated><title type='text'>Sábado en la noche</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/SUknB_62T-I/AAAAAAAAAKU/oq2Jdwcg8kQ/s1600-h/Noche+estrellada.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5280794953360232418" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 256px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/SUknB_62T-I/AAAAAAAAAKU/oq2Jdwcg8kQ/s320/Noche+estrellada.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Soy un hombre clase media que cuento con la fortuna de tener un empleo en un país en el que 14 de cada 100 habitantes, con capacidad de hacerlo, no tiene cómo ganarse la vida. En palabras de un desempleado soy alguien afortunado, no importa que deba levantarme a las cuatro y media cada mañana de lunes a viernes, para salir antes de las 6 a.m y trabajar como burro en un colegio distante hora y media de mi apartamento (alquilado, por supuesto) Vuelvo cada tarde alrededor de las cinco, más cansado que un caballo de los Hunos a seguir calificando pruebas o preparando clases. Así, mi momento de descanso viene desplazándose cada vez más hacia las horas profundas de la madrugada. Pero con todo esto, como dije antes, soy afortunado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La vida que quisiera, lo que quisiera ser todos los días, viene a adquirir formas y nombres de calendario marcados con impaciencia en mi memoria. Disfrutar el sol tibio que entra por la ventana, o la lluvia que refuerza la placidez de mi cama un sábado en la mañana son placeres que se alejan a medida que transcurre mi vida de adulto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida de vértigo, de esparcir la energía sobrante que aún considero tener antes de volverme viejo y me llegue la “sejuela” (se “jue” la juventud), queda reservada para las noches de sábado. Desde muy niño tuve en mi memoria la imagen ruidosa y brillante de las fiestas lejanas, las tabernas oscuras amenizadas por música que quería que me gustara y los amores que encontraría en aquellos ambientes. El sábado en la noche viene a ser casi la única alternativa romántica (en el sentido de uso, por supuesto) para un empleado como yo. Por eso, trato de disfrutarlo siempre que el bolsillo me lo permite.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi vida real (la que me permite mi cuerpo cuando no está empleado), comienza alrededor de las cuatro o cinco de la tarde. Decido bañarme el cuerpo aunque ya lo haya hecho en la mañana. Me gusta la sensación del agua fría que me incita hacia la calle y sus probabilidades excitantes. Luego, me coloco la “pinta” que me haga sentir más joven y me tiró hacia la calle. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los rumbeaderos más comunes para un hombre de mi categoría económica se delimitan perfectamente por el precio de la “birra” o la botella de ron. No puedo darme el lujo de quedar como un príncipe, por mucho que me guste la muchacha, so pena de pasar el resto de mes como un mendigo. Por eso tomo un bus, y muy de vez en cuando un taxi, que me lleve hasta Plaza de las Américas (conocido como “la zona rosa del sur”) allí están todas las tabernas y discotecas que se acomodan a mi presupuesto, y también algunos bares de mi gusto cuando simplemente quiero escuchar música. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Lo usual es atravesar el carnaval de la cuadra de las tabernas donde los “jaladores” secuestran las parejas ofreciéndoles tragos de cortesía y casi empujándolos hacia el lugar de promoción. Muchos nombres encuentro allí: “Stop”, “Rumba vallenata”, “Canterbury”… En mi travesía observo sitios de toda clase de música, rock, salsa, merengue, vallenato (música costeña detestada en público por muchos pero escuchada en la intimidad por todos), y hasta rancheras y baladas de los 70´s. ..&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2048050603701317396-1009746735831892044?l=palabras-para-el-tiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/feeds/1009746735831892044/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2048050603701317396&amp;postID=1009746735831892044' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/1009746735831892044'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2048050603701317396/posts/default/1009746735831892044'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-para-el-tiempo.blogspot.com/2007/09/sbado-en-la-noche_16.html' title='Sábado en la noche'/><author><name>Pablo Malaver</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08294878325784778350</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_vF5QOYFCA-c/SUknB_62T-I/AAAAAAAAAKU/oq2Jdwcg8kQ/s72-c/Noche+estrellada.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
